Fausto/infausto

Según la Fundación Darwin, la mosca parásita Philornis downsi amenaza a veinte especies de aves nativas y endémicas de las Galápagos. La larva de esta mosca infecta los polluelos y chupa la sangre de ellos, causando, a menudo la muerte de todos. No de otra suerte, amadísimos polluelos lassistas, supuestamente, el crimen internacional ha comenzado a chupar la sangre de Fausto Murillo, una piedra en el zapato del Consejo Nacional de la Judicatura.

En julio 87, Murillo comenzó su carrera judicial como ayudante de Asesoría de la Corte Suprema de Justicia y la concluyó como juez del Tribunal Fiscal de Quito. En septiembre de 2012 se acogió a un plan de desenrollo inventado por el pleno del CNJ transitorio, renunció voluntariamente, recibió una compensación económica de 30 mil 616 dólares y empezó un ejercicio profesional independiente.

En el 18, hubo un referendo. La tercera pregunta aprobada decía: “¿Está usted de acuerdo con enmendar la Constitución del Ecuador para reestructurar el Consejo de Participación Ciudadana v Control Social, así como dar por terminado el período constitucional de sus actuales miembros, y que el Consejo que asuma transitoriamente sus funciones tenga la potestad de evaluar el desempeño de las autoridades cuya designación le corresponde pudiendo, de ser el caso, anticipar la terminación de sus periodos … ?

El Consejo de Participación Ciudadana y Control Social transitorio (Cpccs transitorio), aprobado en tal referendo convocó a concurso para la selección de vocales del CNJ, mediante proceso público de escrutinio con veeduría y posibilidad de impugnación ciudadana. La Asamblea Nacional envió una terna en que constaba Murillo, quien superó la revisión de requisitos e impedimentos para el ingreso al servicio civil en el sector público. El órgano nominador de dicho Consejo halló que no había impedimento y, por unanimidad, lo eligió, vocal principal del Consejo de la Judicatura para seis años. El Cpccs no pertenece a la Función Judicial, aunque la vigile, gobierne, administre y discipline. Solo la Asamblea Nacional (AN), previo juicio político mayoritario, podría destituirlo o la Contraloría General del Estado, si hubiere razón válida. Eso sí, cada vocal del CNJ debe rendir cuentas anuales a la AN. El 7 de mayo de 2019, la Corte Constitucional dispuso que las decisiones del Cpccs transitorio de Julio C. Trujillo no pueden ser revisadas por ningún órgano o Función del Estado, menos aún, por el Cpccs definitivo.

Toda la bulla del ministro de Trabajo, de la mayoría de los menos profesionales del susodicho Cpccs, de un juez constitucional que revoca la remoción de Murillo el domingo 24 y del mismo juez que la desrevoca dos días después, son clara muestra de que el crimen organizado atropellará la Ley para poco a poco ir golpeando a Lasso. Solo la de 1998 le podría salvar. Ojalá caiga en la cuenta a tiempo de este salvavidas que rueda a sus pies cansados.