Reinaldo Páez

La justicia evanescente

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Sábado 27 de abril 2019

“La verdadera administración de justicia es el pilar más firme de un buen gobierno”. Es una frase pronunciada por Jorge Washington y destacada en el frontispicio del Palacio de Justicia de la Corte Suprema del Estado de New York. Lleva en sí una enorme verdad no aplicada en nuestro país, desde hace diez años hasta estos días.

Contemplamos, con impotencia, sentencias nimias para delitos graves, fundamentalmente de dolo, fraude, hurto de caudales del erario (peculado) y de recepción de suculentos sobornos o coimas, que elevaron los costos de obras y contratos.

El Ecuador no había recibido, en su historia, tantos ingresos por venta del petróleo, como en siete años de la década anterior, con un precio de USD 100 o más por cada barril, lo que permitió al gobierno correísta disponer arbitrariamente de USD 77 530 millones de dólares, una cifra que supera, sumados, los presupuestos de varios gobiernos pasados.

A pesar de esas limitaciones económicas esos gobiernos concretaron, con un manejo honesto, obras trascendentales entre las que destacan el ferrocarril y la primera carretera que unieron a la Sierra con la Costa, los aeropuertos de Quito, Guayaquil y Cuenca; una red de carreteras que han superado el tiempo y se mantienen funcionales; hidroeléctricas y más realizaciones.
Penosamente sobrevino el pomposo engaño de la oscura gestión del trágico decenio, atiborrada de cuantiosos sobreprecios en contratos y en la reconstrucción de carreteras, de hospitales, de escuelas del milenio, de la Universidad del Yachay, colmada de escandalosos negociados como la compra y el aplanamiento de la ilusoria Refinería del Pacífico, o la fallida repotenciación de la Refinería de Esmeraldas, las sustanciosas coimas de Odebrecht, los sobrecostos de las hidroeléctricas Coca Codo Sinclair, Toachi Pilatón, Manduriacu, la corrupción petrolera y muchos actos delictuosos adicionales que obligan a rescatar la justicia secuestrada, investigar y castigar a quienes, al delinquir, traicionaron a la patria.

La reconstrucción de Europa después de la Segunda Guerra Mundial se efectuó con la ejecución del plan Marshall con una inversión de USD 13 300 millones por parte de Estados Unidos, durante cuatro años. La economía del Ecuador fue devastada en 10 años de administración fraudulenta de capitales equivalentes, en el tiempo, al utilizado en la mencionada reconstrucción.

La justicia ha sido evaporada por jueces y fiscales que cubrieron de codicia y miedo su imparcialidad. Anhelamos un rotundo cambio, esperanzados en la nueva Fiscal General: menos prófugos, más sancionados, sentencias acordes a la gravedad y a la naturaleza de los delitos y recuperación del capital hurtado para que sea devuelto al legítimo propietario, el pueblo ecuatoriano.