Lasso no debe olvidarlo

Hay circunstancias en que los procesos y los pronunciamientos ciudadanos son motivados por valores muy superiores a los ideológicos.
Se han producido en condiciones cruentas, como la Revolución del 28 de Mayo de 1944, que dio fin al gobierno de Carlos Alberto Arroyo del Río, por circunstancias que llevaron a una gran unidad nacional. Desde la derecha hasta la extrema izquierda marxista coincidieron en el proceso, entregándosele la Presidencia de la República al doctor José María Velasco Ibarra, quien convocó a la Asamblea Constituyente de 1944 – 1945. Sería extenso analizar porque las coincidencias se fueron deteriorando aceleradamente, hasta la ruptura del 30 de marzo de 1946. Luego vino la Constituyente de agosto – diciembre de 1946.

En marzo de 1966, la presión nacional forzó a la dictadura militar fascista que tomó el poder el año 1963, para que abandone el gobierno. El poder fue entregado a Clemente Yerovi Indaburu quien convocó a la Asamblea Constituyente que se reunió el noviembre del mismo año y asumió la designación del nuevo gobernante y la expedición de la Constitución que se promulgó el año 1967. El gobierno de Yerovi no tuvo carga ideológica, fue de grandes consensos.

El 11 de abril del 2021, en las urnas, el Ecuador ha designado Presidente a Guillermo Lasso Mendoza, por encima de las ideologías; y, esto, Lasso debe tenerlo muy presente, nunca debe olvidarlo. Más aún lo ha ofrecido y deberá cumplirlo.

En circunstancias de profunda crisis ética –por la corrupción generalizada por más de una década, que profundizó la cuasiquiebra de las cuentas fiscales, por lo que se amenazaba llegar al poder y establecer un confinamiento de los dineros de todos los ecuatorianos, para los gastos que decida el gobierno, y emitir dinero electrónico sin respaldo, una decisión de conciencia llevó al triunfo al candidato Guillermo Lasso.

En primera vuelta, el 7 de febrero del 2021, Lasso alcanzó 1 830 172 votos; y, en segunda vuelta, el 11 de abril del 2021, cuando escribo estas líneas, con el 99,49% de actas escrutadas, sube a 4 651 312 votos, o sea un incremento de 2 821 140 votos. 154.14% de crecimiento.

Su contendor, Andrés Arauz, escogido por el ex presidente Correa, en la primera vuelta tuvo 3 033 791 votos; y, con el 99,49% de actas escrutadas, en la segunda vuelta, está en 4 231 088 votos, o sea, recibe el incremento de 1 197 297 votos: 39,47% de crecimiento.

Lasso no puede limitar su plan de gobierno a lo que fue su propuesta de primera vuelta, sería una inconsecuencia con quienes, sin tener con él coincidencias ideológicas, le significaron el crecimiento electoral del 154,14%, por valores superiores a los ideológicos: cuales son los de la democracia, la ética y la transparencia.