Juan E. Guarderas

No puede ser, nooo

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Viernes 12 de agosto 2011
12 de August de 2011 00:01

A diferencia de muchas personas, yo siempre creí sensato y posible cambiar de ideología. El mundo progresa y los cuestionamientos ideológicos pueden volverse obsoletos; uno va aprendiendo y correlativamente puede encontrar argumentos que invalidan antiguas posturas.

Pues tengo una confesión que hacer, yo antes era de derechas. No se alarmen, ya se me pasó, fue solo una época juvenil y caprichosa de mi vida. Nunca tuve una visión absolutamente capitalista económicamente, pero mi visión era suficientemente antiigualitaria como para sentarme a la derecha de la diada política. Además era sumamente conservador; en fin, no estoy muy orgulloso de este primer posicionamiento político.

Cuando inicié la universidad decidí fundamentar mi visión política. Teóricamente amoblé mi cabeza leyendo a grandes autores de ambos bandos: Carl Schmitt por uno, Norberto Bobbio por otro; Milton Friedman y Robert Nozick respecto al minarquismo, Keynes y Amartya Sen respecto al intervencionismo.

Era el inicio del nuevo milenio y yo vivía en España. Intentaba que la actualidad no influyese sobre mi apreciación de una y otra ideología, pero Mariano Rajoy, el líder del Partido Popular español me puso las cosas difíciles. Se me hizo imposible ser de derechas y al mismo tiempo intentar relacionarme con el discurso de este político.

Me acuerdo como si fuese ayer cuando en el Congreso Español con su aire mandón declaraba que no cabía ninguna duda que en Iraq había armas de destrucción masiva y que era una sandez no intervenir en la guerra. Pero más allá de eso, su oposición cansina consistente en achacar sistemáticamente todo lo que hiciese el Gobierno, incluso lo patentemente positivo, era inaguantable. Poco importaba que sus posturas terminasen siendo contradictorias. Su voz explotaba cuando se trataba de sospechar sobre el extremismo izquierdista de Zapatero, cantaleteaba como ruiseñor acerca del peligro del extremismo político. Sin embargo, nunca se quejó del apoyo que la extrema derecha daba al PP. No fue el responsable de mi abandono de la derecha, pero los argumentos de izquierda se leían maravillosamente bien después de escuchar sus discursos. Desgraciadamente ahora tendrá una nueva oportunidad.

Zapatero ha llamado a elecciones anticipadas, su gestión fue la víctima de una crisis económica generada por la titánica burbuja inmobiliaria que se originó en el régimen de Aznar. Tras 2 elecciones perdidas, el poder le llegará a Rajoy por un voto castigo, evidentemente no por méritos propios.

Como dijo Iñaki Gabilondo, el legendario periodista español, Rajoy es por naturaleza segundón, y si todo sigue igual en noviembre España tendrá un segundón de Presidente. Ese hermoso país se merece algo mejor.