Milton Luna

Mensaje al Alcalde

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Sábado 07 de enero 2012
7 de January de 2012 00:02

Sábado 31 de diciembre: Sin previo aviso se suspende temporalmente el servicio de agua.

Lunes 2 de enero: otra vez desde la mañana no hay agua. Pasan las horas. Llamo al ‘call center’ de la Empresa de Agua Potable para demandar información. Nadie contesta durante todo el día. Al inicio de la noche, un señor amable responde e informa que una cuadrilla está trabajando. Indica la dirección del daño.

Procedo a verificar la información asistiendo al sitio. Sorpresa: no había ninguna cuadrilla trabajando.

Luego de dos horas, la cuadrilla llega. Eran tres dinámicos y joviales trabajadores armados de un pico, un serrucho y de la pieza respectiva para la reparación del tubo madre que estaba roto. No contaban con iluminación, siendo que eran del turno “nocturno”. La luz del poste cercano “facilitó” su labor. A la una de la mañana retornó el agua al sector.

Miércoles 4: nuevamente a la mañana se suspende por horas el servicio. Por la noche se va definitivamente.

Jueves 5, seis de la mañana: no hay agua para el baño ni el desayuno. Siete de la mañana: llamada al ‘call center’. Respuesta: “Ya está trabajando una cuadrilla y durante el día tendrán el servicio”. Pregunta: “¿Aproximadamente a qué hora ‘durante el día’ llegará el agua?”. Respuesta: “No sé, llame directamente al Departamento responsable”. Ocho de la mañana: llamada al Distrito Centro de la Empresa Pública. Diálogo con el jefe encargado: preguntas: “¿Dónde y por qué es el daño? ¿A qué hora retorna el servicio? ¿Quién garantiza la reparación? Respuesta del jefe: “Es en otro sitio al reportado antes. Las tuberías son viejas. Luego de algunas horas retorna el servicio”. Cuelga abruptamente, sin querer escuchar las evidencias de la deplorable situación logística de las cuadrillas.

Nueve de la mañana: recorro la zona. El daño es en el mismo de siempre y ninguna cuadrilla está trabajando. Nueve y media: llega la cuadrilla, luego de casi 10 horas de conocido el desperfecto. Una de la tarde: retorna el servicio.

Esta larga y minuciosa descripción para evidenciar algunos problemas de la Empresa de Agua Potable: lentísima reacción de los equipos de reparación, los que no están dotados de los instrumentos de trabajo necesarios. Jefes sin conocimiento de su labor ni capacidad de supervisión. ‘Call center’ que no funciona en días festivos y que emite informes imprecisos y falsos. Ninguna información a la población afectada.

Con seguridad esta experiencia será recogida por el señor Alcalde de Quito para disponer los correctivos a maquinarias tan pesadas y burocráticas que manejan un servicio básico, que no debe cortarse nunca y que si por cualquier circunstancia se suspende, los equipos de reparación y comunicación con eficiencia deben estar listos para actuar de inmediato, más aún en una ciudad con alto riesgo como la nuestra.