Abelardo Pachano

Mejor aunque falta

El Acuerdo a nivel técnico con el FMI para obtener dos desembolsos por 1 000 millones de dólares posiblemente en junio, es la noticia de la semana que confirma  los comentarios de un buen manejo fiscal, en un ambiente con hechos inesperados, alta volatilidad y el resurgimiento de la inflación a nivel mundial (por fortuna por acá sigue baja) que cuestiona el futuro y lo empieza a marcar con el histórico apelativo de “estanflación”

 Sigue la limpieza de las cuentas públicas. No se acaba a pesar de los años dedicados a su corrección y aún quedan flancos por mirarse especialmente en las empresas públicas. En esta nueva etapa le tocó el turno al IESS y, como algunos lo sospechábamos, los datos contenían errores que impactaron en los resultados generales de todo el sector público con déficits superiores a los conocidos.

 Los datos “afeitados” le dejan mal parado al país. Otra vez se abren las cuentas para atrás y regresan, por hoy, hasta el 2017 pero, falta recorrer por lo menos cinco años más. Ahora se ve que desde el 2017 hasta el 2021, los gastos del sector público (SPNF) se redujeron 3 puntos del PIB (del 40.6% al 37.6%).

Y, la tarea sigue pues no nos sacamos de encima el déficit global que obliga a más endeudamiento y ha traído más cargas tributarias. Así, que pensar en más gasto no camina si no se lo hace mediante colaboración de la inversión privada. Las famosas APP (Alianzas Público Privadas).

 En este año, los beneficios del precio del petróleo, hasta abril se fueron en el aumento de los subsidios. Lo que queda es el trabajo de mejora recaudatoria tributaria del SRI, que es notable y deja, según sus cuentas 1 780 millones de incremento (37%) frente a igual período del 2021. De esos, mal contados 500 millones vienen de la reforma impositiva y la gran diferencia de la gestión de esta institución. A pesar de eso, lo que se ve es otro déficit, menor pero déficit, para el cierre del año y gran dependencia en lo que presten los multilaterales.

Cuidado con perder el rumbo. Hay que perseverar.