Jorge G. León Trujillo

Izquierdas: solas o en alianza

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Lunes 13 de agosto 2012
13 de August de 2012 00:01

Qué difícil competir electoralmente cuando uno de los competidores tiene tanta presencia y acumulación de medios en su favor, además de un capital político y reconocimiento establecidos. Y es aún más complicado competir del lado de la izquierda, como alternativa al gobierno, cuando se tiene casi todo a reconstruir, bases de apoyo, ideario, programas y tallarse una identidad política, si en realidad quiere construirse en la renovación y no ratificarse en algún arcaísmo que da buena conciencia pero no eficacia política. ¿Podrán las fuerzas que se reclaman de la izquierda lograr un pedazo significativo del electorado para no nacer o renacer simbólicamente? Las izquierdas de fuera del gobierno tienen este desafío que además de renovación de programas, ideologías y funcionamiento, exige realismo ante lo intrincado de ganar electores en un contexto de realineamientos e indecisiones ideológicas con un potente contendor que les ha privado de discurso y de bases.

Las izquierdas del Frente Plurinacional han optado por una competencia interna con miras a una campaña con candidatos propios a la Presidencia. Excelente muestra de pluralismo y de democracia interna han dado a todas las demás fuerzas. Es un buen signo de renovación. Lo mismo el nuevo programa. Sin embargo, los candidatos hasta ahora anunciados no son muy mediáticos en este mundo político actual hecho de lo mediático, con un presidente que ha potenciado el juego mediático más que otros en el mundo.

Hay ventajas y desventajas al competir sin alianzas con otras tendencias. Para lograr una identidad bien diferenciada, podrían estas izquierdas tener candidatos propios. Pero en el contexto, lograr votos resulta cuesta arriba, más bien exige sumar votos, en cuyo caso les conviene apoyar otro candidato/a de más peso que logre integrar desde algún centro a la izquierda, aportar con un mínimo de programa e ideas, en un conglomerado que les dé legitimidad y les permita a las izquierdas ganar electos, desde lo local a lo nacional, para alimentar su identidad y presencia públicas. Entablar un proceso que les permita construir una imagen con identidad labrada en el qué-hacer de la política diaria. Tener mayor votación es una meta indispensable para su nacimiento actual, en conjunto y para cada una de las nuevas organizaciones. Para construir tendencia cada cual requiere ahora ganar votos. Las fusiones -en este renacer de partidos- están sin adeptos, aunque fuere necesario, por eso la alianza conviene para el logro de votos o electos de cada tienda. En la contienda electoral más vale disponer de un candidato/a que sepa aglutinar y ganar votos (sin considerar a D’ Hondt).

Lo que cuenta, más que definirse ante el momento, es situarse ante la construcción del sistema político que se construirá en un próximo futuro.