César Augusto Sosa

¿Subir o bajar el IVA?

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Lunes 22 de abril 2019

Desde hace algunos meses se ha puesto en la mesa de debate público la pertinencia de subir o bajar la tasa del impuesto al valor agregado (IVA), que actualmente está en el 12%. Este tributo es actualmente es el más rendidor para el Fisco. En el primer trimestre del 2019, los ingresos tributarios sumaron USD 3 416 millones, sin considerar las devoluciones, compensaciones y notas de crédito. El IVA representó la mitad de esos ingresos, seguido por el impuesto a la renta, el impuesto a la salida de divisas y el impuesto a los consumos especiales. La suma de estos cuatro impuestos significó el 94% de las recaudaciones del país.

Una modificación en la tasa del IVA puede tener grandes repercusiones para las arcas fiscales, el consumidor y la estabilidad económica. En el país, los economistas que pertenecen a los foros de Economía y Finanzas Públicas y de Economía Alternativa y Heterodoxa coinciden en que una reducción del IVA permitirá la reactivación productiva, pues aseguran que la disminución de los impuestos al consumo inyecta liquidez al mercado y eso permite la reactivación comercial y productiva en el corto plazo. Esa reactivación genera mayor volumen de transacciones comerciales que causan, asimismo, una mayor recaudación tributaria. Esta medida implica, además, mayor justicia tributaria porque el impuesto al consumo (IVA) es regresivo y su disminución favorece a los sectores más sensibles socialmente.

En el otro lado están economistas ortodoxos, que advierten que una reducción del IVA, en el caso ecuatoriano, significaría trasladar recursos públicos a los consumidores, lo cual aumentaría el déficit fiscal. Y como el Estado no ahorró durante el boom petrolero, tendría que acudir al endeudamiento para cubrir el déficit, lo cual sería costoso y elevaría el riesgo país.

Además, una menor tasa del IVA ocasionaría un mayor consumo de bienes importados, ya que los productos nacionales se han vuelto más caros debido a la pérdida de competitividad del Ecuador. Si salen más dólares vía importaciones, el déficit externo del país se agravaría. La reducción del IVA tampoco significaría un menor costo para los productores, pues este se aplica por igual a productos nacionales e importados. Para que la gente consuma se necesita que tenga poder de compra y eso se logra cuando las personas ganan un salario, es decir, con empleo.

Con los datos de recaudación del primer trimestre del 2019, en medio de una economía que se viene desacelerando, la recaudación por IVA ha crecido apenas un 2%, debido a los resultados positivos de los dos primeros meses. Pero en marzo ya se observa una caída del 2,4% en las recaudaciones, producto de una menor demanda, tanto de bienes nacionales como de importados, lo cual coincide con el deterioro de la calidad del empleo hasta marzo.

Por ahora, la prioridad es mejorar el mercado laboral y no aumentar impuestos para cubrir la brecha fiscal.