Roberto Salas

Insertarnos en el radar

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Viernes 26 de abril 2019

En varias ocasiones me ha tocado experimentar evidencias de que el Ecuador está fuera del radar de las decisiones de inversión de muchas empresas internacionales.

En un gran evento de un banco de inversión chileno el tema era la situación de la economía latinoamericana y global. Como siempre ocurre, los países que se analizan por parte de los expositores excluyen al Ecuador, al igual que a Paraguay, Bolivia, Venezuela (con razón), y a los países centroamericanos.

En reuniones más individuales con banqueros e industriales, cuando conversan sus proyectos de inversión para los próximos años, de Chile pasan a Perú, luego Colombia, México para llegar a Estados Unidos y Asia. ¿Y Ecuador? He preguntado con insistencia cada vez que me he visto en esta situación. La respuesta es repetitiva: “Todavía tiene problemas políticos, ruidos de corrupción, débil institucionalidad, y la economía no presenta indicios claros de estabilización a pesar de estar en la dirección correcta. Como Argentina, la dirección está bien pero su proceso de estabilización no ha sido exitoso aún”.

He replicado que los argumentos tienen sustento de corto plazo, pero que se debe ver más allá. El ruido por el combate a la corrupción debe verse como algo positivo y son avances para mejorar la institucionalidad que necesita tiempo para consolidarse. La política económica ha tomado un giro relevante para resolver la falta de liquidez y el déficit, mientras el gobierno está dispuesto a aceptar el costo político, lo que también es positivo.

Respecto a la falta de crecimiento por escasa inversión, hay sectores que comienzan a dinamizarse como la minería, a pesar de grupos de interés que tratan de obstaculizar poniendo en entredicho proyectos o concesiones ejecutadas. Igual con inversiones emblemáticas como el puerto de aguas profundas de Posorja, importante para la competitividad regional del sistema portuario nacional que ha merecido la confianza de organismos multilaterales de crédito que han apoyado esta iniciativa público-privada.

Hay otras oportunidades, como profundizar la flexibilidad laboral, acelerar la agenda para elevar la productividad, incentivar el ahorro con una reforma previsional, mejorar el sistema de la Bolsa de Valores a través de mayor transparencia e integración local y con países como Chile, Perú y Colombia (ya interconectados). Potenciar la estrategia comunicacional con noticias positivas basadas en oportunidades. Además, el Ecuador tiene una alta probabilidad de mantener el modelo pro inversión y empresa, continuando políticas de largo plazo que consoliden el proceso, como ocurrió en Chile.

Estamos destinados a fortalecer estas tendencias, para lograr la confianza suficiente, provocar el crecimiento sostenible necesario e insertarnos en el radar.