Sebastián Mantilla

Indignados en EE.UU.

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0
Miércoles 05 de octubre 2011
5 de October de 2011 00:02

La onda expansiva de los indignados se ha extendido a los Estados Unidos. Cientos y miles de personas, principalmente jóvenes, se han organizado para protestar contra la actual situación: desempleo, recortes presupuestarios en sectores sociales y malestar por medidas económicas que consideran como poco acertadas.

Buena parte de todos quienes participaron en la “Ocupación de Wall Street” o de la toma del puente de Brooklyn manifiestan no solo su inconformidad hacia el sistema como tal sino incluso contra los dirigencia política, tanto demócratas como republicanos.

Culpan a los políticos del mal manejo de la crisis y del trato preferencial que se ha dado desde el 2008 a las grandes corporaciones e instituciones financieras.

Uno de los reclamos, continuamente repetidos por los indignados norteamericanos, es que se escuche al 99 % del país y no al 1% que, como siempre, sigue enriqueciéndose.

Al igual que en España, son los jóvenes que, en mayor medida, se han volcado a las calles para protestar. 40% de los jóvenes en España no tiene trabajo.

Desde que se agudizó la crisis durante los últimos meses en Estados Unidos, la tasa de paro no ha bajado del 9%. 45 % de la población joven no tiene trabajo. Son cerca de 14 millones de personas.

El movimiento de los indignados en EE.UU. arrancó el 17 de septiembre con varios cientos de personas no muy organizadas. Ahora, gracias al uso de las redes sociales, son miles los seguidores. Poco a poco han logrado mayor cohesión interna. Se reúnen a diario en asambleas y todo se decide por consenso.

Los apoyos no se han hecho esperar. Buena parte de las estrategias han venido de los indignados españoles, quienes protagonizaron los actos del 15-M.

Si se compara con otras acciones de protesta que se han dado en otras partes del mundo, llama la atención la presencia de ciertas similitudes. En todos los casos la lucha es contra la clase política que no ha podido dar respuestas válidas para superar la crisis que viven al interior de sus países, así como la utilización de la internet y de las redes sociales.

Sin embargo, da la impresión que el punto en común tiene que ver con el cuestionamiento al sistema imperante. Los indignados son una forma de contrapoder que pone en duda la forma como se gobierna y se toman las decisiones. Son como una forma de contrapoder social que ha puesto al descubierto una realidad como es la erosión de la confianza en el sistema democrático representativo.

¿Estas protestas son la evidencia de un punto de quiebre y transformación política en el mundo? ¿Las demandas de los indignados nos llevan a pensar en una nueva forma de democracia?