Alfredo Negrete

No es imposible pero...

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Jueves 19 de septiembre 2019

Es muy difícil que los actores de la década pasada puedan regresar inmunes y alegres; más aún, que, sin conocer la historia latinoamericana, pretendan imitar lo sucedido en Argentina con las elecciones PASO y, lucubrar que es repetible el proceso en una realidad política y económica muy diferente como la de Ecuador.

Por eso, para que ese mágico retorno se produzca, genere insomnio en algunos y alegre el amanecer en otros es necesario considerar, tres factores, antecedentes o circunstancias. Primero, que en la estructura social del país exista una dicotomía o polarización conducida por una minoría elitista respecto una base política amplia y excluida de las opciones reales de poder. Así sucedió en Argentina al final de la Segunda Guerra Mundial en el cual se amalgamaron la fuerza sindical más poderosa y organizada del continente junto a una penetrante influencia fascista en los cuadros militares superiores. Esa fue y es la fuerza integral del peronismo que supera a la mera estructura política de un movimiento y llega hasta las células familiares y por ende generacionales. Por eso están en el 2019 superando los vicios enormes de corrupción y el autoritarismo estatal, pero con la fidelidad inquebrantable.

El Ecuador, por su parte no supera la etapa primera del caudillismo: líder, tarima y transporte, sin descuidar un frugal alimento para las “barras bravas”. Basta revisar el costo de las campañas en organización y movilización del verde Flex. Con estos antecedentes, los correristas “sin desaparecer del mapa” en las próximas oportunidades electorales jugarán a un partido de fútbol, intenso, pero sin pelota.

Superada la posibilidad del retorno del anticristo, es la oportunidad excepcional para qué el Ecuador retome una senda de una administración publica en la que pueda conjugarse, la democracia, la estabilidad y mecanismo eficientes contra la corrupción pública. Aunque con muchos efectos podemos repetir época como la he 1912 - 1925. 1948 – 1951 y 1972. 1994. Hubo problemas incluso muy grave, mirando sobre todo nuestra frontera sur que fue honrada por nuestros héroes.

Descartado en la próxima reelección presidencial, las legislativas también, no habría que descartar tempranamente: el morenisimo sin Moreno. Eliminado del panorama político el Consejero Real y el Presidente preocupado por los mundiales de fútbol es probable que surja de manera inusual un Gobierno de gabinete ministerial similar al de los regímenes parlamentarios. Hay ministros de primera línea por calidad y trasparencia, así como hay otros que no dan todavía con el Palacio de Carondelet. Los primeros que tienen ese bien escaso en el país, que es la inteligencia política; pueden hasta perder y ganar un espacio político importante. Pueden aprovechar que los otros dos declarados pre candidatos y contrincantes tienen largo tiempo para desplumarse en la esquina del mismo gallinero.

anegrete@elcomercio.org