Jorge G. León Trujillo

Hora de la izquierda

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Lunes 09 de julio 2012
9 de July de 2012 00:08

El ciclo de izquierda en América Latina está cambiando, pero en Ecuador puede ser la hora de las izquierdas. No porque ganarían las elecciones sino porque en el espectro político deben recrearse y ganar un espacio. Pero una izquierda así no puede nacer limitada a la coyuntura sino en función de su espacio de futuro. Para eso requiere renovarse, lo cual tiene al menos dos desafíos, Correa y definir su sitio en la sociedad ecuatoriana. Necesita situarse ante Correa solo en parte, pero sí ante el hecho que captó las fuerzas activas de la contestación y las ha canalizado a su sistema, una mezcla de PRI, peronismo y caudillos latinoamericanos, ese conservadorismo y modernización con apoyo popular de la que ya hemos tratado.

Hay espacio para una nueva izquierda. La anterior se quedó sin discurso. En poco será claro que la izquierda no es el color de la variopinta Alianza País. Pero el discurso y buena parte de la acción del gobierno tiene sello de izquierda. La disputa no debería ser así contra la facción de la izquierda gubernamental que ahora es útil para otro proyecto o que ha trocado sus ideas y acciones o su pasado por un apoyo a una construcción que es negación de la organización y autonomía de la sociedad, es decir de sí misma. Esto no es simple, si tiene eficacia en el poder y es reconocida por buena parte de la población, no solo por manipulación; sino que buena parte de la sociedad ve la política como un camino de redención.

Por otro lado, la sociedad envía mensajes claros a todas las tendencias, sobre su pluralismo y rechazo al autoritarismo. El encanto actual por un gobierno fuerte tiene causas y límites también. Entonces, seguir pensando que la sociedad entera seguirá algún proyecto de izquierda es mal situarse en el mundo, una utopía negativa, el pluralismo es la realidad. Lo decisivo es saber cuál puede ser el rol y espacio de una izquierda en Ecuador, en ese país en que las tendencias quedan en empate aunque estén repartidas en varias listas políticas. ¿Para qué puede servir una izquierda en el Ecuador concreto con su personalidad social y política, no un doctrinario destino histórico, sino su desafío histórico ecuatoriano?

Esto implica tener un proyecto Ecuador, no de grandes esquemas sino propio a su personalidad; tomar distancia de su pasado que ha cambiado tanto. El país actual requiere ojos para comprenderle y descubrirle e innovación para pensar su futuro. Puede ser la hora de las izquierdas si logran renovarse, sin limitarse a las disputas del momento. Empero el MPD, la más organizada, sigue en el pasado, con prácticas antidemocráticas como su no rechazo a la violencia. Aporta votos pero quita otros. Un MPD no renovado es freno para una izquierda que integre y gane sectores, si quiere ser ficha de poder. Renovar las izquierdas requiere primero la renovación del MPD.