Sebastián Mantilla

Estafa electoral

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Miércoles 29 de agosto 2012
29 de August de 2012 00:03

Las elecciones desempeñan un papel clave en el funcionamiento del sistema democrático. El voto no solo permite designar a quienes serán los próximos gobernantes sino en esencia decidir acerca del tipo de gobierno que debe regir en una sociedad.

Para ello se requiere que todo proceso electoral sea manejado con absoluta transparencia e independencia. Absoluta transparencia e independencia antes, durante y después del día de las votaciones. Sin embargo, esto no está garantizado en el Ecuador.

A menos de 6 meses de las votaciones, existe un mar de cuestionamientos sobre la actuación del Consejo Nacional Electoral. En términos futbolísticos se podría afirmar que hay dudas de la imparcialidad del árbitro y de las condiciones en que se desarrollará el juego. Si todo sale como prevé el oficialismo con el registro de las organizaciones políticas, en el Ecuador tendremos algo realmente asombroso: el árbitro expulsa a la mitad del equipo visitante antes de que comience el partido. Resulta curioso mencionar que esto se da no por propia decisión del juez sino porque el dueño del otro equipo (del estadio, del balón…) le ordena desde la tribuna que haga esto.

La intención de esta nota no es defender a las organizaciones políticas que actuaron de manera vergonzosa. Lo que se cuestiona son los tiempos, los procedimientos y la falta de independencia del alto organismo electoral. Además, si se trata de verificar no solo el número de firmas requeridas para el registro de los partidos sino de quienes han cometido irregularidades en la obtención de las mismas, nadie se salva. ¡Es una respuesta aceptable decir que mi organización política tiene más de 500 mil firmas después de que se ha comprobado que casi la mitad son falsificadas o no cumplen con lo solicitado!

A esto se suma las dudas que han surgido en los últimos días sobre el software y la empresa encargada de verificar las firmas. En primer lugar, no tiene experiencia. En segundo, su pasado. La Espol tiene una acción de protección ante la justicia ecuatoriana por el contrato de USD 12,3 millones que se le adjudicó a Controles S.A. para digitalizar el archivo del Registro Civil.

Si a esto añadimos otros aspectos preocupantes como el acomodo de las reglas electorales, la poca confiabilidad del sistema informático del CNE, la imposibilidad de publicar información de los candidatos en medios de comunicación, la falta de control de la publicidad emitida por el candidato y partido de gobierno, así como la conformación de los distritos electorales, todo nos hace ver que no hay garantías y condiciones adecuadas para la celebración de las próximas votaciones. ¿Estamos a las puertas de una estafa electoral?