Enrique Echeverría

Politiqueros y religión

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Lunes 05 de agosto 2019

¿Qué provoca pasión más profunda: la religión o la política?

En estos días, por boca de un sacerdote-político, sabemos que hasta Dios estaría incurso en la lucha partidista nacional.

Lo revela el Padre Tuárez: “El Señor me iluminó y me dijo: José Carlos, promueve una Asamblea Nacional Constituyente, donde debemos irnos todos a la casa”

Hasta cuando el Padre José Carlos hizo esta confidencia (EL COMERCIO, 20 de julio) lo más grave que conocíamos es la conexión del voluminoso dictador venezolano, Maduro, quien reveló que acudía a la tumba del Crnl. Chávez para recibir instrucciones que él, le enviaba utilizando un pajarito.

Es sumamente peligroso que la religión sea utilizada en Ecuador para la lucha política, porque provoca pasiones demasiado profundas que llevan a la agresión física y, en grupo, a la matanza a título de guerra. El ejemplo mundial es el uso de la religión islámica, cuyos seguidores del Dios Alá, de su profeta Mahoma y su Libro Sagrado el Corán, muestra fieles intransigentes, intolerantes, radicales que propugnan la “Guerra Santa” contra aquellos que ellos llaman infieles. Se dividieron en dos grandes corrientes: los Sunitas y los Chiitas.

Lo que piensan y creen los seguidores del uno y otro bando, puede entender el común de las personas, gracias a un libro de primera categoría escrito por el conocido periodista investigador Jorge Ortiz, elaborado con suma claridad y muy fácilmente comprensible. Contiene lo que en su título aparece: “Historias del Mundo”.- “Relatos sobre la evolución, la grandeza y la miseria de la especie humana” Entre los numerosos trabajos de sus 353 páginas, hay uno relacionado con el tema de esta nota (la religión y la política) con el título: Una guerra dentro de otra guerra.- Chiitas y Sunitas se matan recíprocamente, mientras Irán y Arabia Saudita luchan por la supremacía en el Islam.

El campo de batalla más sangriento está en Medio Oriente. En Siria ha llegado a tanto el desprecio de la vida, que el Papa Francisco habló de la “deshumanización” en ese país.

Según el autor del libro, la “Guerra Santa” apenas está en inicio. Fue posterior a la destrucción de la red terrorista Al Qaeda, cuando el 14 de abril de 2014 un comando invadió el internado femenino del pueblo de Chibok (Nigeria) y se llevó a 230 niñas, en un secuestro de eficacia asombrosa y brutal, como califica el autor. El mundo supo que, a la cabeza, estaba una facción llamada Boko Haram.

Para estos guerreros, amantes de la muerte, el deber de las mujeres es casarse y tener hijos para seguir defendiendo la palabra de Alá. Educarlas, constituye una “idea diabólica”, inculcada con perversidad por el Occidente capitalista, para minar los cimientos de las sociedades islámicas. La educación occidental es “pecado”.