La suspensión de rutas y frecuencias de transporte

El Directorio de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) había resuelto iniciar el proceso administrativo contra las rutas y frecuencias de buses de transporte entregadas en pandemia.

Tras un par de semanas de haber emprendido esa acción, la entidad ratificó la suspensión de 302 rutas y 1 632 frecuencias de transporte público, que fueron otorgadas entre marzo de 2020 a mayo de 2021.

En plena pandemia, cuando el país estaba confinado y el transporte público tenía aforo limitado, se aprobaron esos permisos para cooperativas de buses inter e intraprovinciales. Se trataba de una decisión insólita.

De acuerdo con la ANT, en esas rutas y frecuencias se han producido en este año más de un centenar de siniestros. Solo en los últimos seis meses se registraron 52 fallecidos.

Las autoridades presumen que la principal causa de los siniestros fueron las interferencias y las competencias por pasajeros que se generaron, debido a la sobreoferta de transporte inter e intraprovincial.

Los documentos que avalan la decisión de la Agencia señalan que no hay registros de informes jurídicos que sustenten la pertinencia y requisitos para conceder los incrementos ni existe un plan nacional de rutas y frecuencias, condición obligatoria de acuerdo con la Ley de Tránsito.

Tras esta resolución, una de las principales preocupaciones de la población se orienta a esperar que no existan inconvenientes en la provisión del servicio de transporte, sobre todo en el ámbito interprovincial. La Agencia debe garantizar la cobertura en todo el país; sobre todo ahora, cuando se inicia un nuevo feriado.

Pero no solo se espera la suspensión de las mencionadas rutas y frecuencias. Es indispensable establecer responsabilidades y aplicar las sanciones que la ley determine en estos casos. Más aún, cuando por esa negligencia se han perdido decenas de vidas en las carreteras.

A partir de esta experiencia también es indispensable acelerar la elaboración de un plan nacional de rutas, con base en estudios y análisis técnicos. Ya se conoce que en estos temas priman intereses políticos.