Avenida Simón Bolívar, alto riesgo y poco control

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Sábado 21 de septiembre 2019

La avenida Simón Bolívar es una de las rutas más transitadas de Quito. Es, a la vez, escenario de terribles accidentes.Si nos atenemos a los reportes oficiales del ECU 911 y la reproducción que hacen los medios, se trata de un problema recurrente.

Y como es una vía de mucha circulación y alta velocidad -muchos de los usuarios no observan los límites permitidos-, las consecuencias suelen ser fatales. Una vez que se produce una colisión, el tráfico se atasca y las colas que se forman a veces alcanzan varios kilómetros.

Hace pocos días, un accidente entre un camión que prácticamente aplastó a un auto privado contra la peña, pone en presente la dramática situación. Se trataba de una madre de familia que volvía de la escuela.

El conductor del tanquero ‘voló’ por la pendiente del corte del trazado de la vía. Luego fue detenido y se descubrió que los puntos que había perdido en la licencia por mala conducción los había recuperado, acaso milagrosamente. ¿Seguiremos otorgando licencia y permitiendo que recuperen puntos choferes irresponsables como éste?

Pero el problema muestra una realidad cotidiana que no somos capaces de frenar. La falta de pericia, el incumplimiento de las normas y muchas veces la actitud descuidada, causan tragedias lamentables.

Desde hace años se ha advertido sobre fallas de construcción en peraltes, pero esa realidad no se ha corregido a fondo. Los sitios más problemáticos por esta y otras causas están plenamente identificados

Además, el alto grado de uso complica las cosas: cada día hay 120 000 automotores circulando por allí. Hay todo tipo de autos, particulares y de servicio público -muchos tienen paradas en plena ruta, lo cual parece inadmisible- y, por cierto, camiones grandes y medianos que transportan mercaderías entre provincias.

Además, hay centros poblados, escuelas y otras construcciones cerca de la vía. Se ha creado un colectivo para monitorear el manejo del problema, mientras los vecinos de Quito se preguntan si estas tragedias cotidianas tendrán fin algún día.