A una semana de una elección fundamental

valore
Descrición
Indignado 1
Triste 1
Indiferente 612
Sorprendido 1
Contento 35
Domingo 04 de abril 2021

El país se juega en las elecciones del domingo 11 la posibilidad de tener un futuro mejor para las grandes mayorías, a partir de la gestión de un presente complicado en grado sumo.

Esta elección, como casi ninguna otra en la historia reciente, pone en juego sobre la mesa desnuda, valores cruciales en la vida democrática. Esos valores atañen a las libertades y a las opciones de crecer. Nadie discrepa con el fomento de una cultura democrática que suponga respeto al derecho ajeno y justicia social, con libertad de emprendimiento.

Ni sobre un equilibrio entre los poderes o funciones del Estado por el restablecimiento pleno de la institucionalidad, independencia entre esos poderes y una justicia sin temor ni favor, ciega, equilibrada y pulcra.

Para que esa libertad sea posible hace falta profundizar y expandir valores y crear las bases fundamentales de una cultura democrática, que entrañe el respeto al pensamiento ajeno y la posibilidad de discrepar civilizadamente. No debiera utilizarse el voto como arma de destrucción del distinto. El adversario no es ni debe ser enemigo sino por el contrario, se deben tener en cuenta las opiniones diversas para avanzar hacia una fase de entendimiento y conciliación nacional indispensable, pues de ello dependen el presente en condiciones sanas y pacíficas y la construcción de un futuro de prosperidad.

Solo creciendo todos, con igualdad de opciones y apoyo solidario, podemos superar la crisis actual, una de las más duras de nuestra vida republicana, agravada por la pandemia.

Debemos proteger el tejido productivo, generar las condiciones para que haya más fuentes de trabajo y superar los niveles de pobreza extrema que sumergen a millones de ecuatorianos en la miseria y luchar juntos para derrotar al covid.

Hace falta confianza para atraer inversión, la repatriación segura de capitales, gestar las condiciones para un crédito asequible un ambiente de seguridad, libre del crimen organizado y de mafias internacionales. Un voto decidido, positivo y útil. El país merece una discrepancia civilizada sobre visiones de unidad y futuro.