La prevención, una obligación de todos

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Viernes 05 de abril 2019

La actual es una de las más fuertes temporadas invernales que ha soportado el país en los últimos años.

La situación obligó a declarar en emergencia a provincias enteras. La ayuda oficial llega poco a poco, pero los niveles de los caudales son altos y la destrucción, significativa.

La primera tarea donde el Estado, a través del Gobierno central y los Gobiernos Autónomos Descentralizados, debe estar presente es la prevención. Pero, una sorpresa: pese al mandato expreso de la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial (Cootad), en su artículo 140, hay 12 municipios que no han desarrollado sus unidades de gestión de riesgos.

Las explicaciones aluden a la falta de recursos para su equipamiento. Los responsables se justifican diciendo que coordinan las tareas con autoridades del Estado. Los municipios que no han cumplido deben responder por su negligencia, que afecta a las personas y bienes públicos.

Si la prevención no existe o es insuficiente, las crisis se repiten año a año. Y más en inviernos fuertes. Las emergencias producto de la falta de prevención deben ser atendidas con labores de socorro, protección a sectore vulnerables y reconstrucción.

Los estragos del invierno, según las cifras oficiales, se resumen en 21 personas muertas y 49 heridas. Más de 32 000 ciudadanos se han visto perjudicados. 8669 viviendas han sido afectadas y de ellas, 120 resultaron destruidas. Además, hay 120 unidades educativas inhabilitadas parcialmente y nueve centros de salud afectados.

Si a estos datos sumamos los daños provocados en miles de hectáreas de tierra cultivada y los animales muertos, el panorama es espeluznante.

El Gobierno da un bono de USD 50, consciente de que la cifra no es sino un pequeño alivio. Además deberá desplegar, conforme al mandato presidencial, recursos para asistencia humana en salud. Las enfermedades se multiplican. El aspecto financiero requiere líneas de crédito y renovación de préstamos productivos.

Solo una prevención con la participación de los gobiernos locales puede evitar estas grandes afectaciones.