El Parlamento Europeo se reconfigura y supervive

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Miércoles 29 de mayo 2019

La política es un ser vivo. La política expresada en más de medio centenar de países de la Unión Europea, lo es más.

La semana pasada hubo elecciones parlamentarias y los resultados pintan con diversos colores el mapa político del ente político comunitario por excelencia: el Parlamento.
La visión de dos grandes fuerzas que compartieron el espectro durante décadas, socialdemócratas y centro derechistas, ya no es la única estructura política dominante.

La política incide en la vida de la gente y la gente, cada vez más libre, individual y apropiada de la sociedad del conocimiento y la tecnología, también expresa diversidad.

Una primera lectura es que a aquel bipartidismo que expresaba un traslape de realidades de varios países al entre parlamentario europeo ya no existe, al menos de la misma manera.

Sin embargo, y punto importante, es que la supervivencia del modelo ahora se construye con otras fuerzas que van cobrando vigor. Los liberales y los verdes tienen su espacio y voz.

Los ultranacionalismos tienen cada vez más presencia pero la fuerza no les alcanza, por hoy al menos, para dinamitar por dentro al sistema.

Los ultras cobran potencia en Italia y Francia, logran curules en España - país desde donde la izquierda populista se desinfló, aunque no solo en el ámbito local sino en el euro-espacio-.

La convivencia, que promete ser agitada y los debates encendidos, asegura en el corto plazo las bases del europeísmo, ahora tan amenazado por factores diversos.

El Brexit no deja de poner por fuera de juego a un aliado estratégico clave en materia comercial como el Reino Unido, y eso supone el diseño de un proceso de asimilación.

Otro es el escenario geopolítico mundial, con Putin creciendo con sus posturas duras e imposiciones desde una Rusia que cada vez cobra más protagonismo. Con Trump hay un pulso aparte entre Estados Unidos y la Unión Europea.

En Lejano Oriente, China crece con fuerza propia y traza sus líneas de juego en el tablero. Europa debe portarse atenta y saber reaccionar ante el nuevo y desafiante momento.