La terminal aeroportuaria de Quito crece

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Miércoles 20 de noviembre 2019

La empresa concesionaria de la terminal del aeropuerto Mariscal Sucre de Quito empezó una nueva ampliación.

Se trata de la terminal que se espera entregar hacia finales del año 2020 para extender las operaciones. El costo de los trabajos asciende a USD 60 millones y salió a concurso.

Estas obras, contempladas como parte de los compromisos adquiridos por la empresa concesionaria, que opera la terminal desde el 2013, darán empleo temporal a 1 500 trabajadores, un dato importante si tomamos en cuenta la tasa de desempleo en la provincia de Pichincha.

La terminal se inauguró con un área de pasajeros de 38 000 metros cuadrados. Dos años después se extendió en 8 000 metros cuadrados más. Ahora se ampliará en más de 16 000 metros cuadrados, sumando un total de área de circulación de pasajeros mayor a 46 000 metros cuadrados.
No obstante, la empresa Quiport deberá seguir ampliando áreas y servicios hasta el año 2041, cuando finalice la concesión.

Con las nuevas adjudicaciones de rutas habrá un total de 19 aerolíneas de pasajeros operando sus vuelos a distintos destinos internacionales de carácter comercial.

Con nuevos mostradores de registro, seis de salida para migración y hasta ocho de ingreso al país, la zona destinada a recepción y entrega también crecerá en proporción. No cabe soslayar que se planifica una adecuación de nuevos conceptos arquitectónicos, la renovación de baños y ascensores. Estos trabajos se harán primero en la nueva construcción y se irán remozando en armonía con las zonas actuales. Hay dos nuevos espacios para naves y mangas.

Toda nueva puesta en escena de un aeropuerto está conectada con la primera imagen que los turistas se llevan de un país, en consecuencia, cualquier mejora en ese sentido es un avance y los nuevos conceptos tienen que ser de primera línea, más allá del confort, y las áreas de circulación de los viajeros, que ya se estaban quedando pequeñas, se trata de generar un espacio visual y de formas armónicas y hacer de las áreas de paso un lugar llevadero.