Dos retos en el sector petrolero

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Viernes 06 de diciembre 2019

El Gobierno sabe que la vía más rápida para incrementar los ingresos fiscales es subir la producción de petróleo, cuyo precio se ubicó en USD 56 por barril entre enero y septiembre del presente año. Las posibilidades de que suba, baje o se mantenga en ese nivel se aclararán hoy.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus diez socios externos, entre ellos Rusia, discuten una reducción de la oferta de crudo, que pudiera llegar a medio millón de barriles diarios.

Ecuador participa por última vez de esas reuniones, ya que en octubre pasado decidió salir de la OPEP con el fin de tener libertad para aumentar la extracción de petróleo.

Las cuotas impuestas por la OPEP a los países miembros, si bien eran un limitante para Ecuador, no se cumplían en la práctica. Pero el Gobierno cree que puede aprovechar los mayores precios -por las decisiones de la OPEP y de sus socios- sin comprometerse a cumplir las cuotas establecidas para los miembros del grupo.

Y eso es clave para el Gobierno, que se había fijado como meta producir 700 000 barriles diarios hasta el 2021, aunque después disminuyó su objetivo a 580 000 barriles, básicamente porque se redujeron sus opciones.

Las presiones sociales y las demoras en la emisión de las licencias ambientales han limitado la producción y las zonas para explotar petróleo. Por ejemplo, en el bloque 43, el campo Ishpingo se explotará parcialmente, a partir de octubre del 2020, mientras que los bloques 86 y 87, en el suoriente, tienen reparos de las comunidades indígenas que habitan en esta zona, como los waoranis.

Bajo este escenario, para el 2020 el Gobierno proyecta subir 2% la producción petrolera frente al 2019, lo cual supone explotar Ishpingo, sacar adelante la ronda Suroriente y garantizar inversiones para mantener la extracción en los campos actuales.

Para garantizar mayores ingresos fiscales no solo hace falta aumentar la producción. También es necesario mejorar las condiciones de venta del crudo nacional. Los concursos abiertos y los contratos a largo plazo pueden aportar en ese objetivo.