Coronavirus: incertidumbre y más pobreza

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Lunes 29 de junio 2020

Se afirma que el covid-19 fue detectado en noviembre del año pasado en China, aunque mundialmente se supo de su existencia y peligrosidad en enero.

La reacción mundial ha fluctuado entre el pánico y la incredulidad. Los informes procedentes de Wuhan se tomaban con pinzas y se habló de inventos. Al poco tiempo, el virus viajaba a otros países orientales.

Lo demás es muy conocido. En Europa el escepticismo y el descreimiento chocaron con la dura realidad. Italia y España pagaron la tremenda factura de la expansión y, a pesar de sus solventes sistemas de salud, los contagios y las muertes empezaron a hacer gran mella.

En Reino Unido, cierta distancia e incredulidad también permitieron una transmisión que llegó incluso al Número 10 de Downing Street. Las playas repletas de este fin de semana prenden nuevas alarmas.

España se abría con cierto temor pero demasiada relajación. Esperemos que no vengan más rebrotes que en cierta medida ya han comenzado. Otros países europeos se abren pero no atinan a predecir nada, en medio de grandes precauciones.

Mientras la Comunidad Europea volverá a discutir en 15 días el calibre de las ayudas y gigantes préstamos para superar la honda crisis, la situación en América es también complicada, aunque en pocos casos se cuenta con fondos de contingencia.

Estados Unidos ha pagado con numerosas muertes la falta de prevención. Un país con recursos abundantes desnuda cómo la política hace más difícil el manejo sanitario.

Más de 40 millones de empleos perdidos serán compensados por la asistencia a muchos desocupados, en medio de hechos desconcertantes. California, que cantó temprana victoria, debe retornar al encierro.

Argentina va al semáforo rojo total, aunque no tuvo mayores contagios en relación con su demografía. Pero Alberto Fernández quiere evitar una tragedia inmanejable en su precaria estructura de salud pública.

El FMI se alarma por América Latina. Hay más de 100 000 muertes y habrá un desempleo galopante y una pobreza sin precedentes, estima.