La Navidad también es para jugar

EL COMERCIO para niñ@s es un proyecto que nació con un propósito: acercar el impreso a los más pequeños de los hogares. Cada día, por varias razones, se habla de la pérdida de lectores de medios impresos. Una de las alternativas para enfrentar esa realidad es construir nuevas audiencias. Es una tarea nada sencilla, porque el papel compite con la Internet y un insondable mundo de aplicaciones.

Sin embargo, quizás una de las pocas cosas buenas que ha traído la pandemia generada por el coronavirus es que la sociedad ha tenido que reencontrarse con artefactos que parecían agonizantes. En el último año se han encontrado experiencias de niños y niñas que utilizan los periódicos para descubrir nuevas cosas. El fenómeno ocurre porque hay una intoxicación de pantallas (van a clases virtuales, reciben talleres en computadora y hasta juegan en celulares). Una forma de escapar de esa realidad (virtual) ha sido el acercamiento al papel, a los periódicos, a las revistas, a los libros…
Los propios maestros han percibido este matiz en la vida diaria de los infantes y promueven la lectura de periódicos. Es una gran oportunidad para el mundo periodístico, la batalla no está perdida aún.

Existe la tendencia a generar procesos de innovación en las plataformas digitales para vincular a los medios con nuevas audiencias y comunidades. El desafío es transformar también los espacios tradicionales, y ese es un camino complejo y a la vez muy atractivo. Los contenidos deben mostrarse de otras maneras, tienen que sorprender a las nuevas generaciones porque, aunque suene demasiado obvio, un periódico compite a diario con imágenes en movimiento en pequeñas pantallas y hasta realidades mágicas creadas dentro de la Red.

EL COMERCIO para niñ@s es una primera apuesta para acercar el periódico a los pequeños. Lo consideramos un material de colección, que puede servir como un juego de mesa durante estas festividades y también ser un material útil y educativo en las aulas, una vez que los estudiantes regresen a las escuelas.

En el fondo todos somos niñ@s y, por ende, este trabajo es una invitación a que chicos y grandes se enamoren de EL COMERCIO.