El IESS tiene recursos limitados; urgen reformas

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Miércoles 25 de diciembre 2019

Solamente un cambio profundo y un compromiso sostenido del Estado de honrar su inmensa deuda pueden garantizar que el Seguro Social perviva.

Este diagnóstico es el resultado de un estudio actuarial avalado por una firma externa al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social.

El asunto es que se requiere de una relación de ocho aportantes por cada jubilado cuya pensión el IESS debe atender. Hay otros criterios sobre esa relación en distintos países, pero esa es la medida para Ecuador.

Un tema clave es que la esperanza de vida se ha ampliado en el país -datos demográficos oficiales -y, por ende, los jubilados vivirán más tiempo y el sistema debe responder por el pago de sus pensiones.

Cada vez hay más jubilados y en algún momento esa relación no alcanzará. La estimación es el año 2058. Luego de 40 años las personas que hoy se afilien probablemente no tendrían su jubilación.

El Estado debe pagar el 40% para cubrir las jubilaciones. En el 2020 lo presupuestado y solicitado por el IESS al ministerio de Finanzas era USD 1700 millones. Pero la Cartera apenas contempló en el Presupuesto General del Estado USD 1 400 millones. Esa brecha puede seguir creciendo de modo peligroso para la supervivencia del sistema.

Hará falta reformas. Algunos expertos sugieren incrementar el tiempo de aportes y la edad de jubilación, o modificar esa situación de modo paulatino. Habrán de estudiar cómo retrasar la jubilación y acaso un aumento del aporte. Pero cualquier medida debe ser estudiada, consensuada y explicada con claridad en un asunto que suele ser susceptible de tocar extremas sensibilidades, especialmente en estratos vulnerables de la población ecuatoriana.

También se estudiará los altos costos operativos de algunos ámbitos cubiertos por el IESS, el crecimiento de las prestaciones sin la contraparte de ingresos, lo que colapsó, por ejemplo los servicios de salud.

Una reforma responsable y sin demagogia es menester para salvar el sistema y dar proyección a un modelo solidario, suficiente y de calidad.