Los grandes desafíos del país para 2022

En el último día de diciembre es preciso realizar un balance de cómo ha sido el desempeño del país durante este año, marcado por dos aspectos clave: la llegada de un nuevo Gobierno y la incidencia de la pandemia en el contexto económico y sanitario.

El 2021 arrancó en medio de la incertidumbre de un proceso electoral a cuestas y en un contexto de estancamiento económico causado por las afectaciones del covid-19, así como un ineficiente plan de vacunación que aplicó el anterior Gobierno.

Con la llegada de un nuevo Presidente y con la puesta en marcha de un agresivo plan de vacunación, en el cual se fortaleció la participación pública y privada, se avanzó hacia la meta de inmunizar a la población y empujar la reactivación económica.

Si bien todavía no se alcanzan los niveles prepandemia, hay indicadores que muestran una recuperación de las actividades productivas. Entre ellos, el alza en la recaudación de impuestos, el incremento del empleo adecuado y mayores exportaciones.

De allí que entre los principales desafíos del país para el 2022 constan reducir los niveles de pobreza y desnutrición, minimizar la brecha social y promover mejores condiciones para generar fuentes de empleo.

En el ámbito sanitario es fundamental continuar con los planes de inmunización, sobre todo por la presencia de la nueva variante Ómicron y algo que se ha sentido con más fuerza en el segundo semestre es la falta de atención en la provisión de medicamentos en los hospitales públicos. Ahí hay una tarea pendiente.

Junto a los desafíos sociales, económicos y sanitarios, el otro gran reto de Ecuador en 2022 será frenar el fenómeno del narcotráfico y la crisis de inseguridad que ha sembrado las calles con preocupantes niveles de delincuencia y asesinatos, y dejado en las cárceles más de 300 muertes en violentas masacres entre bandas.

Superar las grandes dificultades que afrontan los ecuatorianos es tarea, compromiso y responsabilidad de todos. Los deseos de éxito y prosperidad se conseguirán en la medida en que se dejen de lado intereses particulares y el país esté por delante.