El Gobierno deja una crisis fiscal por resolver

Uno de los primeros problemas que deberá enfrentar el nuevo gobierno será conseguir los recursos para financiar el presupuesto de este año. De los USD 9 000 millones que se requieren, hasta el primer cuatrimestre se ha conseguido solo un 12%.

Lo anterior demandará de un acercamiento inmediato con los multilaterales, empezando por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que se ha mostrado abierto a modificar el acuerdo firmado en septiembre del año pasado, por USD 6 500 millones.

El financiamiento internacional será necesario porque los recursos internos son insuficientes para atender las obligaciones fiscales, lo cual se evidenció en el balance del primer cuatrimestre de este año.

Entre enero y abril, el Fisco acumuló atrasos por USD 1 098 millones, básicamente con el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) y los gobiernos seccionales. Finanzas ha ofrecido dejar resuelta la deuda con los GAD y llegar a un acuerdo de pago con el IESS, lo que será un paliativo hasta que se logre una reforma estructural del Seguro Social.

El grueso de los ingresos fiscales son los impuestos, que cayeron 3% entre enero y abril del presente año respecto a igual período del 2020. La recaudación de abril ya mostró signos de recuperación y es un buen síntoma de la mayor actividad productiva. Sin embargo, el dinamismo de las empresas estará al vaivén de los confinamientos focalizados para evitar los contagios.

Asimismo, pese al mejor precio del petróleo en el mercado internacional, su aporte al fisco fue mínimo entre enero y abril, porque Petroecuador se está igualando en sus deudas con operadoras y otros acreedores.

Los ingresos fiscales han caído 20% en el primer cuatrimestre de este año, pero los gastos solo han bajado 14%, principalmente por ajustes en la masa salarial del sector público.

Lo anterior significa que el hueco fiscal será mayor. Si a eso se suman nuevos gastos como la reciente Ley educativa, cuyo impacto fiscal ha sido cuantificado en USD 3 000 millones, el próximo gobierno heredará una crisis difícil de resolver.