Nuevo campeonato de fútbol con cambios y dudas

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Sábado 09 de febrero 2019

Luego de años del dogal de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, la creación de la Liga pareció un respiro saludable.

Anoche se inició el campeonato 2019 con 16 equipos en lisa y doble vuelta para luego ir a una fase de confrontaciones modalidad ‘pierde sale’. Un Octogonal. Un total de 254 partidos en 30 fechas, de viernes a lunes.

Varios de los equipos cuyos presupuestos suman los USD 160 millones se muestran satisfechos con los recursos que generarán los derechos de televisión. Esa señal será gratuita por al menos dos años para los suscriptores de cable.

Pero este campeonato trae novedades complicadas de asimilar para las transmisiones radiales que, para acceder de los derechos, deberán sujetarse a condiciones complicadas de promociones y exigencias que debieran analizarse y discutirse más.

La gente sigue el fútbol por radio; como antes en los aparatos de transistor, hoy en aplicaciones digitales, en buses, taxis y autos privados.

La libertad de elegir la radio o los relatores y comentaristas preferidos no debiera tener cortapisas y su amplia divulgación debiera ayudar a que el fútbol siga siendo popular.

Aunque, cierto es, la imagen de estadios vacíos no es asunto de las tomas de TV o las fotografías sino la realidad de una presencia pobre de aficionados en las canchas, a diferencia de estadios europeos -bastará ver fútbol inglés, italiano, alemán para advertir que los estadios se llenan-.

Cuidado que al privilegiar a la TV y a los partidos transmitidos para el exterior se mate al hincha que va a la cancha. Cuidado que horarios dilatados o absurdos, fuera de la tradición y costumbres de cada plaza (Quito, domingo al mediodía, por ejemplo), espanten al seguidor de los estadios. Luego, si se pierde la costumbre y el fervor, tampoco será seguido por TV.

Se corre el riesgo de atentar contra el espectáculo primigenio. Se debiera hacer una sabia combinación de respeto a los hinchas presentes y masiva divulgación por radio y por TV.

Todavía están a tiempo los gestores de la Liga Pro de repensar medidas y reglas duras. Apenas está rodando el balón y es mejor rectificar.