Otra explosión en la Universidad de Guayaquil

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Domingo 04 de agosto 2019

El jueves estalló una bomba en la pared de la biblioteca de la facultad de medicina de la Universidad de Guayaquil.Los daños son evidentes, y si algún ser humano hubiese estado ahí a la hora de la explosión, a buen seguro podría haber salido lesionado.

El Rector de la Universidad pidió la intervención de grupos de Inteligencia y de Fuerzas Armadas. Roberto Passailaigue estimó que los hechos rebasan la capacidad investigativa corriente de la Policía. La Universidad afronta una intervención y la detección de acciones incorrectas en anteriores administraciones podría ser un móvil de los atentados.

En febrero y marzo las explosiones se ejecutaron con artefactos de fabricación casera. Las bombas de mayo fueron con explosivos que causan mayor daño; uno destruyó un automóvil que se incineró por la deflagración y las llamas. El otro artefacto afectó a un vehículo que se hallaba también en el estacionamiento. La bomba del jueves fue colocada muy cerca de las anteriores.

La Universidad trazó un plan, luego de las anteriores detonaciones, para instalar cámaras, hacer controles de ingresos y contratar una empresa de seguridad. Pero nada de ello se cumplió. La razón: la falta de presupuesto. En total, de los USD 17 800 000 para adecuaciones y cambios se recibieron apenas USD 150 000.

Por los predios universitarios circulan cada día miles de alumnos, profesores y personal de administración, de oficinas y limpieza. Los ries-gos contra la vida de estas personas son inmensos y la situación merece especial atención, ya no solamente de las autoridades universitarias, sino del Gobierno Nacional.

Si antes las disputas políticas castigaron a la Universidad Estatal de Guayaquil y a otros centros educativos nacionales con actos violentos, el enojo de quienes se pudieron ver afectados por una intervención indispensable no admitiría de ninguna manera actos terroristas.

Las explosiones no pueden quedar impunes. Hace falta una investigación a fondo. La autoridad nacional debe asumir su responsabilidad, con el apoyo de una sociedad solidaria.