La economía y el presupuesto, con dificultades

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Martes 05 de noviembre 2019

El Presupuesto para el 2020 entregado por el ministro Richard Martínez el último día de octubre, contiene los objetivos generales del ejercicio fiscal y de las entidades del Estado.

Será otro año difícil. El Ecuador afronta una contracción de la economía, carencia de empleo pleno y un alto desempleo. Pese al énfasis en lo social en el discurso gubernamental la realidad superó todo lo previsible.

Si bien el Fondo Monetario Internacional no se ha ceñido a los condicionantes clásicos del pasado y ha considerado el aspecto social, hasta ahora el ejercicio interno muestra poco margen de maniobra.

El esfuerzo por financiar la economía deficitaria se topó con un muro. El intento de liberar los precios de los combustibles prendió la hoguera por varios aspectos que confluyeron y que están precedidos de un análisis débil sobre el impacto de la medida y sus compensaciones reales.

Las protestas social e indígena se juntaron con la de los empresarios del transporte y con el afán del correísmo de recuperar el poder perdido. La medida, ahora luce obvio, no se midió adecuadamente. La temperatura social nunca se atisbó.

Otro escenario complejo es la Asamblea, con bloques dispersos e interesados en la próxima campaña presidencial, al punto de olvidar que el país que quieren gobernar tiene una economía desastrosa. Nadie sabe la verdadera intención del discurso político y cómo alguien quiere tomar el poder así. La reforma legal tiene varias barreras de entrada.

El Ministro de Economía enfatiza en vender activos y formar alianzas público-privadas en al menos una hidroeléctrica, un banco y la empresa de telefonía para financiar el presupuesto.El gasto en obra pública será magro, y la reducción del gasto público se estima en USD 720 millones.

Todavía no hay decreto sustitutivo para el alza de combustibles y las circunstancias del diálogo con la Conaie no son adecuadas, vistas las tesis maximalistas y radicales de la dirigencia indígena.

Las condiciones políticas son precarias y la estabilidad y el crecimiento se volvieron metas lejanas.