El deporte ecuatoriano florece, pero necesita raíces más firmes

El deporte ecuatoriano vive un gran momento con figuras como Gabriela Vargas, Moisés Caicedo o Richard Carapaz

Personal del Cuerpo de Bomberos de Quito trabaja en la contención del incendio forestal. FOTO: AMT Quito

Ecuador vive un momento deportivo inspirador. Desde el patinaje y el ciclismo, hasta el fútbol y las artes marciales mixtas, nuestros atletas demuestran que el talento tricolor puede competir al más alto nivel.

Sin embargo, cada medalla, triunfo o clasificación también expone una verdad que no podemos ignorar: el éxito deportivo ecuatoriano sigue dependiendo más del esfuerzo individual que del apoyo estructural.

En los Juegos Mundiales Chengdú 2025, que reúnen disciplinas reconocidas por el Comité Olímpico Internacional (COI) pero excluidas de los Juegos Olímpicos, Gabriela Vargas brilló una vez más.

La patinadora de velocidad sumó tres medallas (oro, plata y bronce) y elevó su total personal a siete preseas, incluidos los podios del 2022.

Entrenando en Europa y compitiendo en una disciplina exigente, Vargas no solo es una de las mejores del mundo, sino también una voz crítica sobre la falta de apoyo que reciben los deportistas no tradicionales en Ecuador.

Meses atrás, Gaby Vargas concedió una entrevista a EL COMERCIO en la que fue clara y directa: su deporte, como muchos otros fuera del fútbol, no recibe la atención ni el apoyo que merece, ni por parte de las autoridades deportivas ni de los aficionados.

Solo 13 atletas representan al país en los Juegos Mundiales Chengdu 2025 que se extenderán hasta el 17 de agosto, en China, en disciplinas como patinaje, levantamiento de potencia, ráquetbol y cheerleading.

Esto revela el alto nivel de exigencia para clasificar y la escasez de respaldo en los procesos formativos. Y sin embargo, también vimos a Nicolás García destacarse en patinaje con otra histórica medalla de plata.

Ecuador también compite en los Juegos Panamericanos Junior Asunción 2025 con una delegación de 113 deportistas. Durante estos días, jóvenes talentos como Jhonatan Benavides en judo y Blanca Rodrigo en tiro con arco ya han alcanzado lo más alto del podio. El evento se desarrollará hasta el 23 de agosto.

Pronto veremos también a Richard Carapaz y Martín López en la Vuelta a España, que comenzará el 23 de agosto, mientras que las estrellas ecuatorianas de las artes marciales mixtas, como Marlon ‘Chito’ Vera y Michael Morales, ya tienen combates programados para los próximos meses.

En fútbol, los ecuatorianos también escriben una nueva historia. Moisés Caicedo, Pervis Estupiñán, Piero Hincapié, Willian Pacho y otros nombres son figuras consolidadas en las mejores ligas de Europa. Pacho, por ejemplo, acaba de ganar la Supercopa de Europa con el PSG.

Este crecimiento deportivo no puede quedarse solo en aplausos. Necesitamos políticas sostenidas, inversión pública y privada, y una cultura que celebre el esfuerzo diario, no solo el podio.

El deporte es salud, es educación, es identidad nacional. Que esta generación de atletas sea la inspiración para construir un país con más oportunidades para los deportistas en formación, que hoy sueñan con ser como el ‘Niño Moi’, ‘Richie’ Carapaz, Michael Morales o Gaby Vargas.