El coronavirus amenaza a la economía mundial

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Viernes 07 de febrero 2020

Más de 70 millones de personas están confinadas en China por el coronavirus. Es probable que ese número aumente a medida que las autoridades aplican nuevas restricciones para viajar y las empresas dejan de operar para evitar posibles contagios de sus trabajadores.

Esa menor actividad productiva se traducirá en un menor nivel de consumo en China, que es la segunda potencia económica del planeta. Y también afectará la importación de bienes y servicios de todas partes del mundo -incluido Ecuador-.

El peso de China en la economía global explica, por ejemplo, el descenso que viene registrando el precio del petróleo en las últimas semanas. El mercado prevé que la ralentización de la economía china significará una menor demanda de petróleo, lo cual ha ocasionado la caída de unos USD 10 en el barril del crudo West Texas Intermediate (WTI) desde inicios de este año.
Para la economía ecuatoriana, cuyas finanzas públicas dependen de los ingresos petroleros, la caída del precio agrava la situación fiscal, considerando que el presupuesto del Estado se armó con un precio de USD 51,3. En la actualidad ya está por debajo de ese valor y, de seguir así, el déficit fiscal y las necesidades de financiamiento aumentarán.

Para el sector privado, que en los últimos años se volcó a importar productos de China, el coronavirus puede ocasionar retrasos o un encarecimiento de los envíos. La actividad logística en China, que incluye a los puertos, se ha visto afectada por la epidemia. Además, el menor consumo en ese país puede afectar las exportaciones nacionales.

China representa un 18% del producto interno bruto (PIB) del mundo y las principales multinacionales del planeta tienen fábricas en ese país.

El riesgo de contagio por el coronavirus llevó a varias aerolíneas a suspender sus vuelos a China, pero también a Hong Kong, mientras que otros países están restringiendo el ingreso de ciudadanos chinos.

En un mundo globalizado, la epidemia se convirtió en una amenaza para la salud de la economía mundial.