Control a cooperativas para bajar accidentalidad

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 1
Indiferente 0
Sorprendido 1
Contento 11
Jueves 09 de enero 2020

El fin de semana dejó otro reguero de sangre. Dos accidentes con víctimas mortales y sin problemas de lluvia.

Visto está que en el país los números son terribles. En noviembre hubo 3 419 siniestros. En 155 casos estuvieron involucrados autobuses.

Si miramos la cifra anualizada de 2019 los registros oficiales dicen que hubo 22 248 accidentes. 19 44 personas murieron y 11 284 quedaron heridas y con lesiones de distinto tipo.

La Agencia Nacional de Tránsito toma medidas. De momento ha suspendido los permisos de operación de dos rutas por las que circulaban aquellos buses accidentados. Será hasta establecer responsabilidades y decidir, si cabe, sanciones.

Es frecuente que los accidentes se produzcan por impericia (aviva el riesgo la alta velocidad), imprudencia, problemas mecánicos, ingesta de licor y condiciones climáticas.

Con la instalación de kits de seguridad en 13 000 unidades se pueden indagar las causas de los accidentes con más precisión que las anteriores pruebas para reconstruir los hechos.

Pero un tema importante, en el que se ha insistido durante años, es la instalación de equipos inhibidores de velocidad. Esa tecnología ya se usa en varios países y nadie sabe las razones por las cuales en el Ecuador no está en vigor esta exigencia, y ni siquiera se sabe si se ha discutido en las diferentes reformas legales sobre la materia. Si hay límite de velocidad, y si el acelerador no se puede pisar a fondo sino hasta el límite mecánico, la accidentalidad se reducirá. Si los conductores se capacitan, si los chequeos se hacen de modo técnico, ético y consciente y si se exige que el transporte público los haga de modo constante, la situación sería otra.

Lamentablemente el Gobierno anterior redujo de dos a una la revisión técnica anual a los vehículos de transporte público. Los datos de accidentes y muertes se dispararon por la negligencia de autoridades o demagogia de los políticos para ganar los votos de estos gremios.

Si no privilegiamos la vida y la seguridad de la gente, no vamos a llegar a ninguna parte. O, tal vez, lleguemos más rápido a la otra vida.