Claridad indispensable rumbo al nuevo momento

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Sábado 05 de septiembre 2020

El país transita en las aguas todavía revueltas de una pandemia que no termina y una normalidad que aún no llega.

En una semana más se termina el estado de excepción, pero lo que no finaliza es el riesgo del contagio.

Por eso es momento de juntar esfuerzos. Mientras las camas de los hospitales de ciudades como Quito están al límite y las unidades de cuidados intensivos muestran alto uso, hay mucha tarea por realizar.

El primer aspecto que cabe profundizar es el de la responsabilidad e higiene personales. Ecuador transita desde el consejo generalizado de ‘quédate en casa’ hasta el ‘yo me cuido’, para recuperar la economía.

Hay varios pasos que debemos seguir. Limpieza total, uso de mascarillas, gel y alcohol, así como el adecuado distanciamiento. Se debe tener suma precaución con los grupos etarios vulnerables, especialmente con los mayores de 60 años.

Las personas con enfermedades preexistentes es mejor que todavía no se arriesguen a salir sin recaudos.

A ello se debe sumar el cuidado comunitario. La solidaridad con los vecinos es importante para dar soporte a los que más lo requieran.

No cabe, ni mucho menos, relajarse. Fiestas, reuniones sociales amplias y encuentros a los que, acaso, incitaría erróneamente el fin del estado de excepción podrían significar una marcha atrás peligrosa.

Si las personas no ponen de su parte todo estará mal, e irá a peor.

Y allí viene el otro aspecto importante. En todo aquello en lo que no pueda intervenir el Estado Central, la responsabilidad local es indispensable. Y, desde luego, debe haber coordinación entre las dos instancias.

Medidas coherentes, horarios de circulación controlados, vigilancia seria sin abusos y una asunción razonable de responsabilidades son los aportes que la ciudadanía reclama para los gobiernos descentralizados.

La claridad de decisiones y acciones municipales, junto a medidas gubernamentales en salud pública, se deben juntar. Las luchas contra el virus y el contagio deben ir emparejadas con levantar la economía de modo inteligente y cuidadoso.