LAS CIFRAS SOBRE ANALFABETISMO

Parecería que en medio de la vorágine informativa cotidiana los ecuatorianos no se han percatado suficientemente de la insólita decisión gubernamental de dar un paso atrás en su declaratoria de “Patria alfabetizada” y, sin más, cambiar a “Patria alfabetizándose”.

El hecho podría quedar como una simple anécdota, pero reviste características graves porque una cartera de Estado no debió realizar una declaración tan trascendente sin bases concretas.

En septiembre pasado, y en medio de estridentes celebraciones oficiales y una reiterativa campaña mediática, el Gobierno y su Ministerio de Educación anunciaron que a partir de esa fecha Ecuador era “un país libre de analfabetismo”. Incluso se hizo el anuncio en la sede de la Unesco, en París.

Sin embargo, la declaración oficial solamente se basó en proyecciones que, según expertos que las elaboraron, no debían usarse para determinar el índice a nivel nacional pues se trataba de un estudio realizado exclusivamente para determinar la situación relativa del analfabetismo a nivel cantonal.

Para confirmar la ligereza con la que el Gobierno trató el tema -quizás en su premura por exhibir resultados de los tres años de gestión-, el propio Instituto de Estadística y Censos (INEC), organismo estatal, reveló hace poco que, al contrario del triunfalismo de las declaraciones oficiales, entre 2008 y 2009 subió del 7,62% al 7,79% la tasa de ciudadanos que no saben leer ni escribir.

Se trató, entonces, de un error que indujo al engaño y que, al menos, debería merecer una investigación administrativa a quienes lo usaron con fines propagandísticos y proselitistas.

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