Carapaz refrenda la hazaña: grande del ciclismo

Richard Carapaz se encarama como uno de los grandes del ciclismo mundial, a cinco años de sus inicios profesionales, al haber accedido al podio del Tour de Francia.

Con el marco impresionante del Arco del Triunfo como fondo en la famosa avenida de Los Campos Elíseos de París, Carapaz flanqueó al ganador del Tour, Tadej Pogacar, a su lado izquierdo. El danés Jonás Vingegaard fue segundo del certamen y se colocó al lado derecho del juvenil triunfador oriundo de Eslovenia.

El alto rendimiento de Carapaz se escribe en una serie de antecedentes de éxito. Fue campeón del Giro de Italia, primero, y luego, segundo puesto en el podio en la vuelta a España. Son las tres competencias ciclísticas más renombradas del mundo. Entre 20 corredores del mundo que han alcanzado subir al podio en estas tres competencias grandes ya está Carapaz. A su vez, el ciclista carchense es uno de los cinco pedalistas latinoamericanos que logran tal alto honor en el Tour de Francia.

Carapaz se mostró feliz con el honor alcanzado y sabedor de su futuro prometedor, no exento de sacrificio y trabajo denodado. El ciclista ecuatoriano fue acompañado al podio por sus dos hijos; la foto con el Arco del Triunfo al fondo quedará para la historia familiar, para el álbum de los pedalistas ecuatorianos y entre los recuerdos más gratos del deporte nacional en las justas mundiales.
Llegarán nuevos retos y muy seguidos para Carapaz. Vendrá su participación en los juegos olímpicos de Tokio en pocos días, ya espera una nueva vuelta a España. En este mismo año, Carapaz logró el triunfo máximo en la competencia de Suiza.

La prensa especializada sostiene que el Tour de Francia tiene seguidores en todas partes del planeta. Las transmisiones en vivo han sido sintonizadas por millones de televidentes; grandes jornadas del deporte superadas apenas por los mundiales de fútbol y, acaso, las olimpiadas.

Richard Carapaz nos regala momentos de felicidad como aquel de ver el tricolor ecuatoriano flamear en París, un bálsamo para las angustias de los tiempos que vivimos.