Apertura: respeto a la salud, aliento a la economía

El caso de la capital es, en buena medida, reflejo de la situación del país, en cuanto se esfuerza en la reactivación productiva, económica y social.

Tras dos largos meses de encierro y actividades restringidas, solo con ciertas tareas esenciales permitidas, el semáforo se apresta a cambiar.

El Gobierno delegó la delicada tarea de medir la situación en cada cantón a las autoridades locales. Algunas ciudades del país ya pasaron a la fase del semáforo amarillo.

En Quito, los reportes del Ministerio de Salud Pública hablan de que habrá camas suficientes si el covid-19 creciera. Está claro que la salud y la vida de los ecuatorianos, los vecinos de Quito y de todos, es prioridad.

Pero tan claro como eso es la realidad social, en el límite mismo, que aqueja a muchos ecuatorianos.

En el país, el numero de desempleados y personas que ejercen actividades informales es demasiado alto. Esas personas no pueden seguir paradas porque su precaria economía se cuenta día a día. De hecho, se arriesgan a salir para ganarse la vida.

Los datos que entregó el Presidente de la Cámara de Comercio de Quito son alarmantes. USD 5 000 millones de pérdidas hasta hoy. Cada día, además, miles pierden su empleo. Quito muestra cifras preocupantes.

Ahora bien, los sectores productivos, las autoridades de salud, los entes gubernamentales, han contado con tiempo, durante la estadía del semáforo en rojo, para planificar.

La salida hacia el distanciamiento social debe ser organizada. Nuevos horarios, protocolos estrictos en fábricas y oficinas. Mascarillas, higiene y desinfección a todo nivel.

El objetivo es que se vuelva a trabajar de manera ordenada, e incluso tomando en cuenta la edad, con el fin de reactivar la economía frenada.

El país y la ciudad deben producir, reanimarse de un coma causado por la pandemia pero que puede tener consecuencias catastróficas, ya no solo en las vidas perdidas sino en gigantes quiebras y desempleo.

Es tiempo de ponernos en línea de disciplina para ir poco a poco levantando la cabeza y saliendo adelante. Quito debe ser guía y ejemplo.