Más allá de un acuerdo con el FMI

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Viernes 28 de agosto 2020

El Gobierno tiene cinco días para anunciar un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), requisito para concluir la renegociación de una parte de la deuda pública.

El nuevo programa también servirá para conocer la relación que existirá entre Ecuador y el FMI, lo que permitirá tener claridad de la política económica que regirá en los nueve meses que le quedan al Gobierno. Y despejará interrogantes sobre la capacidad del país para conseguir financiamiento de los multilaterales.

El mercado internacional aún mantiene sus dudas sobre Ecuador, lo que se refleja en el elevado riesgo país (alrededor de 2 800 puntos). Sin embargo, los gremios empresariales del Ecuador confían en que se llegará a un acuerdo con el FMI.

Aún no hay certeza sobre el tipo de programa y su duración, dos temas importantes porque son la base para definir el monto de préstamos al que podrá acceder el Gobierno, que requiere ingentes recursos para atender la emergencia por la pandemia.

Estados Unidos también dio un espaldarazo a Ecuador y esta semana instó al FMI a proceder con un nuevo programa de préstamos para el país, al que considera de ‘alta prioridad’ para el gobierno de Donald Trump.

El Gobierno y las autoridades del FMI afinan los detalles técnicos del nuevo acuerdo, que reemplazará al que se firmó en marzo del 2019 por un monto de USD 4 200 millones, hasta el 2021. Eso también abrió las puertas del resto de multilaterales, que conjuntamente comprometieron recursos por 10 279 millones.

Ese acuerdo quedó suspendido y ahora se negocia uno nuevo que permita acceder a financiamiento del FMI, Banco Mundial, BID, CAF, etc.

Ahora, independientemente del acuerdo con el FMI, Ecuador necesita avanzar en reformas estructurales. Algunas ya se han llevado a cabo, como la eliminación gradual de subsidios a los combustibles o la aprobación de la Ley de Finanzas Públicas.

Otras, como el tamaño del Estado, la sostenibilidad de las finanzas públicas, las reformas laborales o la supervivencia de la seguridad social son urgentes pero siguen en carpeta.