Un alivio fiscal de corto plazo

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Viernes 20 de diciembre 2019

El año termina con algo de dramatismo en materia económica. Tras dos intentos fallidos y violentas protestas, el Ejecutivo tuvo que emplearse a fondo para lograr que su segunda reforma económica fuera aprobada en la Asamblea, lo cual se consiguió luego de que el Pleno realizara varias observaciones al texto. Algo similar ocurrió con la Proforma 2020.

Mientras se espera la publicación en el Registro Oficial de ambos cuerpos legales para que entren en vigor a partir de enero de 2020, ya se pueden advertir sus efectos. La tarde de ayer, el Directorio del Fondo Monetario Internacional aprobó desembolsos pendientes para Ecuador por USD 498 millones. Esos recursos dependían de las medidas que aplique el Gobierno para fortalecer las finanzas públicas. Y la aprobación de la reforma económica va en esa dirección.

El Gobierno y el FMI también revisaron los objetivos contemplados en la carta de intención, ya que este año no fue posible, por ejemplo, realizar los ajustes al Código Monetario o cumplir la meta de las reservas.

La derogatoria del Decreto 883, el cual eliminaba los subsidios a los combustibles, y el rechazo al primer proyecto de reforma económica del Ejecutivo, que modificaba 22 cuerpos legales, pusieron en evidencia las limitaciones que tiene el Gobierno para emprender reformas estructurales. En este sentido, los objetivos con el FMI y los plazos para alcanzarlos serán reformulados.

Lo anterior significa que el 2020 será algo más complejo, pues conforme avanza el acuerdo con el FMI el Gobierno deberá aplicar más medidas para acceder a nuevos desembolsos. Eso requerirá de acuerdos políticos que serán complicados alcanzarlos en un año preelectoral.

La incertidumbre política puede contribuir para que las reformas estructurales se posterguen y el estancamiento económico se prolongue.

Por ahora, los desembolsos del FMI darán un alivio a las arcas fiscales, lo que también ha contribuido para reducir el riesgo país en 560 puntos durante el último mes, aunque aún sigue sobre 800 puntos, lo que encarecerá cualquier emisión de bonos.