Alfredo Negrete

El dulce de Pandora

La oposición arrastra derrotas electorales y fracasos políticos como el fallido pacto para dirigir la Asamblea Nacional; sus líderes están cansados o se encuentran en el exterior y sus retazos ideológicos solo se reducen a evidentes ambiciones para captar el poder por el poder. Sin embargo, cuentan con la ventaja de que el Gobierno evidencia que es analfabeto en materia política por adversas circunstancias de la coyuntura a las que se agregan falencias de casa adentro.

Lo demuestra, por ejemplo, al presentar, con el carácter de urgencia económica, un tren de 335 artículos para que sean debatidos en 30 días. Sin embargo, no protestó oportunamente por el envío del proyecto enviado por el Consejo de Administración Legislativa (CAL) sin competencia alguna y advertir desde el primer instante que corrían los 30 días previstos en la constitución.

Se despertaron cuando empezaron a sonar las campanas de los ‘Pandora Papers’. Luego, vino el pataleo agravado por la pésima comunicación oficial y se llega a denunciar el comportamiento al respecto de la Asamblea Legislativa y mostrar conciliación en la sesión del 9 de octubre en Guayaquil, ante el cauteloso, pero siempre atento, jefe de la oposición en el país.

Por eso, nuevamente sale a relucir la jocosa canción caribeña: ¿qué es lo que quiere el …? La consulta popular no se descarta como tampoco un nuevo proyecto o decidir la tesis de Lucifer que es la muerte cruzada.

En estas especulaciones bizantinas les cayó el meteoro de los ‘Pandoras Papers’. Allí se sumaron el desconcierto y la impericia; mucho más, por el efecto que causó la noticia de que la Fiscalía de Chile inicia una investigación sobre la famosa Caja, que según el relato clásico tenía los males que acosan al mundo del hombre y en el fondo escondía a la esperanza.

Los libertarios desaprovecharon la oportunidad para aclarar que lo de Chile es muy diferente pues en el país de la estrella solitaria se trata de investigar una posible colusión o algún delito parecido, mientras que lo que preocupa en Ecuador fue un acto de libre y legal disposición patrimonial, a pesar de que se sumaron a la situación de la grandes mayorías y la hambruna que sufren los famélicos movimientos opositore,s junto a la pésima estrategia sin prevenciones y objetivos del sector oficial.

Estudiando una posible salida a esta mini crisis política hay un elemento que no se debe descuidar. La consulta popular o un nuevo proyecto deja intacta la actual estructura de la Asamblea Nacional.

La Muerte Cruzada, por el contrario, regresa a la casa los legisladores recién electos y esto es grave para los que depositaron sus ahorros y esperanzas en conquistar las actuales curules.

Es evidente que al Gobierno le ha faltado la perversidad maquiavélica para convencer a la oposición que cuando se juega con fuego- una nueva elección general- sigue jugando de local.

Suplementos digitales