Sebastián Mantilla

Diplomacia sin rumbo

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Miércoles 19 de octubre 2011
19 de October de 2011 00:03

El ministro ecuatoriano de Relaciones Exteriores, Comercio e Integración, Ricardo Patiño, termina esta semana una visita de 21 días por siete países de Europa y Asia: España, Italia, Suiza, Alemania, Bielorrusia, Azerbaiyán y Kazajstán.

Si bien es cierto que en la época actual las visitas de ministros son importantes para tender puentes y estrechar relaciones con otros países, es comprensible y aceptable cuando se realiza en el marco de la ejecución de una estrategia o de una política. Sin embargo, dejando de lado la retórica, el posicionamiento ideológico ante temas, el Ecuador no tiene una política exterior. Así de claro.

Lo que ha habido más bien durante los últimos 5 años ha sido un pobre y errático manejo del Ministerio de Relaciones Exteriores, lo cual, durante la gestión de Patiño, se ha agudizado, siendo incontable el número de errores y desaciertos que hemos tenido como país a nivel internacional. Recordemos solamente el pronunciamiento del Ecuador sobre el tema de Libia, el apoyo a Irán en lugar de Japón para el ingreso al Consejo de Seguridad de la ONU, la expulsión de la Embajadora de los EE.UU. por la información aparecida en los Wikileaks y en la que comprometía la transparencia del presidente de la República, entre otros

Por ello, la reciente gira de Patiño no ha sido justificada. Se ha dicho que es para promover la iniciativa Yasuní–ITT. Esto es comprensible, en parte, para el caso de España, Italia, Suiza o Alemania. No obstante, se desconoce la razón por la cual Patiño y su comitiva han viajado a países como Bielorrusia, Azerbaiyán y Kazajstán.

En Bielorrusia, la corrupción, la censura, el control de disidentes y la poca observancia de los principios democráticos ha sido una tónica en los últimos años. Transparencia Internacional calificó a Bielorrusia en el puesto 151 de los países más corruptos a nivel mundial. Un caso sintomático es el que se produjo en el 2008 por lavado de dinero, el cual involucró a altos funcionarios del gobierno bielorruso con la empresa Petróleos de Venezuela (Pdvsa).

Azerbaiyán, de su parte, ha sido cuestionado por sus altos índices de corrupción y por tener un régimen autoritario. En Kazajstán, de igual modo que en los otros, los derechos políticos básicos no están siendo garantizados e incluso su presidente, Nursultán Nazarbáyev , se ha perpetuado en el poder por más de dos décadas.

Parece que ser aliado de Irán no es suficiente para el señor Patiño. Hay una clara voluntad por ser amigo de los malos de la película. Lo que están haciendo, junto con las “lúcidas” intervenciones del presidente la República a nivel interno y externo, es deteriorar aún más la imagen del Ecuador. Lamentable. ¿Esto es el resultado de una diplomacia sin rumbo?