Washington Herrera

Contexto internacional

Varios analistas económicos opinan que el impacto del fortalecimiento del dólar será más negativo que positivo para el Ecuador, pero a mí me parece que eso no necesariamente es así si analizamos con mayor cuidado la situación de nuestras relaciones económicas con el resto del mundo. Si bien la subida de la tasa de interés que está haciendo la Reserva Federal de EE.UU. producirá ciertos movimientos de capitales hacia esta potencia, en el caso de nuestro país no afectará en este año porque no vamos a necesitar más crédito que el que ya hemos contratado con el FMI. Y para el próximo, la subida de la tasa de la Reserva Federal dependerá de la inflación y de los efectos macroeconómicos esperados en el mediano plazo.

Por ahora el Ecuador no va a sufrir el impacto en sus exportaciones porque sigue vendiendo en dólares a China, a Estados Unidos y al resto del mundo, incluyendo parcialmente a la Unión Europea. Por otra parte los camarones y las flores que exportamos son para un consumo conspicuo de gente que no se ve afectada por una eventual recesión mundial. El banano es la fruta fresca más barata que llega al mercado internacional y es competitivo en los mercados de consumo masivo. Iguales consideraciones cabe hacer sobre el atún, que tiene además conquistados varios mercados. Las remesas de ecuatorianos que emigraron a EE.UU. seguirán aumentando porque más ecuatorianos han ido y seguirán yendo indefinidamente. Si hay una recesión en Europa podrían bajar pero su impacto será leve y transitorio.

Este contexto internacional es promisorio por el empuje de nuevos emprendimientos, pero se necesita un desarrollo interior frente a la falta de capacidad del Estado para ejecutar el presupuesto aprobado, porque el gobierno llegó sin proyectos de obra pública y sin una planificación acertada en función de la rentabilidad social y del empleo. Ahora resulta que tenemos el dinero pero no proyectos afinados ni capacidad ejecutiva para hacer obras públicas. Mas, la empresa privada no puede resignarse al letargo y debe dinamizar el contexto nacional.