Luis Gallegos Chiriboga

Entre la oscuridad y la luz

“Somos seres más humildes, sabiendo que la muerte nos espera en cada esquina; hemos interiorizado con madurez y entereza la realidad”.

El mundo vive un momento de inflexión entre la realidad y la esperanza, entre el drama de un virus que nos ataca, mata y nos deja secuelas por el resto de la vida, y la resiliencia del ser humano de levantarse de las entrañas de la crisis para buscar, con optimismo y fe, un mejor mañana.

Extraordinaria odisea que nos ha tocado vivir. Con mascarillas que nos vuelven irreconocibles, vemos a los otros con ojos de empatía, que comprenden que todos estamos en este mismo drama y que solo saldremos de él si se supera con solidaridad, inteligencia, visión de futuro y entrega a la causa de la humanidad.

Esta etapa será recordada por generaciones como la era del covid-19 y la historia contará cómo el mundo, con todas sus disparidades, discrímenes, inequidades y diferencias estructurales, luchó para superarse y enfrentar un inmenso reto.

Esta etapa de nuestras vidas nos ha cambiado a cada uno en el planeta, nos ha hecho más reflexivos, más conscientes de nuestras realidades y de los profundos lazos que nos unen con nuestros seres queridos, la comunidad, nuestro país y el mundo. Somos seres más humildes, sabiendo que la muerte nos espera en cada esquina y hemos interiorizado con mayor madurez y entereza la realidad. Pese a las distancias geográficas, nos dolemos de lo que sucede a los otros allende los mares que nos separan y nos unen en esta tragedia.

Hemos aprendido respecto a las prioridades, oportunidades y al alto costo de no hacer nada como sociedad en un escenario adverso. Saldremos de este ciclo con una mayor dosis de humanidad, sabiendo que muchos lo perdieron todo y muchos sobrevivieron para confrontar, con sus capacidades, los problemas actuales y los futuros.

Seremos mejores seres humanos si nos dejamos guiar por las lecciones de esta crisis. Ojalá las estructuras políticas del mundo y de las naciones superen sus diferencias en aras del bien común, del diálogo y la paz. La esperanza es que salgamos de la oscuridad a la luz mejores de lo que fuimos antes.