Marco Arauz

Mejor amigo, ¿Lucio o Lenín?

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Domingo 16 de febrero 2020

Con una diferencia exacta de 17 años, los presidentes Lucio Gutiérrez y Lenín Moreno fueron recibidos en la Casa Blanca por sus homólogos George W. Bush y Donald Trump, respectivamente. Las agendas fueron muy parecidas, y en las dos tuvo que ver Ivonne Baki.

Ese 12 de febrero de 2013, Gutiérrez, quien había llegado al poder con unos socios políticos de izquierda, declaró en Washington que quería convertir al país en el mejor amigo de Estados Unidos. El entonces joven Gutiérrez y su equipo llenaron rápidamente sus vacíos conceptuales con lo primero que escucharon, y avizoraron que el futuro se les abría.

Baki, quien había abandonado la diplomacia para participar como candidata presidencial, fue reclutada un mes antes del viaje a Washington por el exmilitar ganador de la contienda electoral como ministra de Comercio Exterior. Desde el cargo impulsó un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, que finalmente no se firmó.

Un propósito que sí cumplió fue organizar en el Ecuador el Miss Universo 2004, entonces en manos de Trump. El gasto millonario fue defendido como una inversión para promover al país, algo que volvimos a escuchar -y a pagar- en el correísmo, sin resultados reales. La amistad nació en el 2000, cuando ella creó la fundación Galapagos Conservancy, y él dio soporte económico. Gesto inédito en alguien que niega con pasión el calentamiento global.

Como fuera, la relación de Baki con los temas de importancia empezó en 1995, cuando el presidente Durán Ballén, después de su ‘Ni un paso atrás’ le pidió participar en las negociaciones de paz con Perú. En 1998 le abrió las puertas de Washington -y sobre todo de la Casa Blanca, entonces a cargo de su amigo Clinton- al presidente electo Jamil Mahuad. A renglón seguido, este la nombró embajadora.

Uno de los logros de Baki fue mantener las preferencias arancelarias, uno de los temas de la agenda bilateral que cobró impulso en estos días, pocos días después de su regreso como Embajadora en Washington. La meta, 17 años después, sigue siendo un acuerdo comercial y la cooperación en seguridad, que incluye la lucha contra el narcotráfico.

En la rueda de prensa a propósito del recibimiento a Moreno, Trump se dedicó básicamente a atacar a sus enemigos demócratas y dijo que el Gobierno de Moreno está haciendo las cosas bien... Después de calificar de exitosa la lucha antidrogas en la frontera sur de su país, dijo que Ecuador tiene problemas con los ‘narcos’ y que EE.UU. va a ayudar…

Gutiérrez no tenía plan, Moreno no tiene opciones. Habrá que ver si la apretada y tardía agenda para un acuerdo de fondo se cumple, o al menos se sientan bases para unas relaciones sanas con el importante socio. Cuando prima lo emocional -el odio correísta, las amistades, la improvisación- antes que lo racional y conveniente, el país pierde.