El cálculo de los nulos

En la elección del Cpccs, si cada votante tenía siete votos, la relación entre votos y votantes debería ser siete a uno, pero es sólo 4,33 a uno. La explicación es que los votos están mal calculados.
Existen dos fuentes de error. La primera está en la cuantificación de los votos en blanco, mientras que la segunda está en la cuantificación de los nulos.

Empecemos con los votos blancos. Imagínese que usted recibió la papeleta para mujeres, pero sólo le gustó una de las 11 candidatas, de manera que sólo dio un voto, a pesar de que podía dar hasta tres. En ese caso, usted habría dado un voto positivo y dos votos blancos. El problema es que el CNE no contabiliza los votos de esa manera e ignora estos “blancos parciales”.

Para el CNE, un voto en blanco es únicamente aquel que no tiene ni una raya, mientras que si hay una rayita, se ignoran esos dos votos en blanco, ese “blanco parcial”.

Para corregir este problema, habría que calcular la diferencia entre “papeletas con tres votos” y “papeletas con uno o dos votos”, restando de los votantes a los nulos y los blancos y multiplicando el resultado por tres, para luego restarle los votos “válidos” de cada candidato.

Y claro, está el tema de la contabilización de los nulos. Si alguien anuló su voto de hombres, anuló tres opciones de votar, al igual que si anuló su voto para mujeres. En el caso de la papeleta de minorías y extranjeros, esto no ocurre porque sólo se podía elegir uno de la lista.

Entonces, para corregir este segundo problema, habría que multiplicar los nulos por tres, en las papeletas de hombres y mujeres. Y luego sumar todo, con la corrección de blancos y de nulos.

Luego de hacer todos estos cálculos, finalmente los números sí cuadran y de los 10,1 millones de votantes, hay 70,7 millones de votos, donde el 56% son nulos o blancos. Es decir, bastante más de la mitad (33% blancos parciales o completos y 23% nulos).

La suma de los votos de cada uno de los 43 candidatos son 31 millones, es decir, sólo el 44% de los votos totales.

Evidentemente la suma de votos nulos y blancos no anularía las votaciones porque está lejos del umbral señalado por el artículo 147 del Código de la Democracia, pero a estas alturas habría que preguntarse si unos candidatos que, todos sumados, recibieron bastante menos de la mitad de los votos entregados por los ciudadanos, habría que preguntarse, repito, si ellos tienen algún nivel de legitimidad.

Habría que preguntarse qué representan y, sobre todo, a quiénes representan, habría que preguntarse si estamos dispuestos a soportar que nombren a un sólo funcionario público y habría que pensar cómo vamos a reaccionar si se les ocurre destituir a alguno. Recuerde que el tercer candidato más votado de los hombres tuvo el 2,5% de los votos.