Abelardo Pachano

Inquietudes nacionales

1.- Ecuador recibió por envío de migrantes USD 4 262,63 millones durante el 2021. Esa cantidad representó USD 1 000 millones más que lo contabilizado en el 2020. ¿Por qué los gobiernos no tienen una política que permite canalizar esos recursos a inversiones?

Son recursos privados de libre disponibilidad de las familias ecuatorianas que realizan estas transferencias. Por lo tanto, el gobierno no tiene injerencia alguna en la forma, destino o uso que se dan a esos recursos. Puede, eso sí, sugerir alternativas de inversión, con algún incentivo de financiamiento complementario bondadoso en plazo, pero nada más.

Serán los dueños quienes decidan de manera libre y sin coacción. Aún más, son las necesidades y prioridades de esas familias, que en muchos casos pueden ser similares, como pago de deudas, educación, mantenimiento, las que marcan su empleo.

Dicho esto, el factor más importante para llevar esos recursos al plano de la inversión en proyectos, bienes raíces o lo que sea es la confianza y seguridad que ofrezca la política y con ella la política económica.

Los incentivos ayudan a consolidar esa percepción, pero al ser creados en un ambiente de incertidumbre, poco pueden hacer. Lo que sí tiene peso en el análisis de estas transacciones es apoyar la creación de mecanismos que abaraten los costos de realizarlas y en eso la tecnología viene ayudando de manera extraordinaria.

Finalmente, los migrantes con el tiempo van consolidando su futuro y ponen raices en esas tierras, con lo cual el incentivo a remitir dinero a sus familiares pierde atractivo. Ese es el proceso natural que nos cuenta la historia sobre las grandes movilizaciones humanas.

2.– ¿Qué factores incidieron para este crecimiento importante?

Empecemos por señalar que las remesas del año 2021 superaron los 4 200 millones, cifra inédita que merece ser estudiada con mucho detenimiento pues marca una dimensión que no estaba dentro de los rangos o las expectativas.
Es un aumento de más del 30% en un año, que para ser objetivo está afectado por la paralización violenta derivada de la pandemia. Pero aún así, no tiene parangón. ¿Qué influyó para que el monto llegue a ese volumen, especialmente en un período de recuperación económica mundial? Difícil encontrar una respuesta razonada. Hay algo que no se ve y sólo llega a plantear hipótesis. Unas vinculadas con uncambio en el comportamiento de los migrantes respecto a su capacidad de ahorro que luce difícil de sustentarla. Otra es que se incrementó el número de participantes aunque no hay evidencia de una masiva migración que lleve a justificarla . Otra, que los datos históricos estaban equivocados. Finalmente que hay recursos no vinculados con la migración y se hallan confundidos o mezclados. En fin, misterio por aclarar.

3.- Considerando la situación actual en el mundo por la incursión rusa, ¿qué expectativas se tiene para el 2022 en lo referente a remesas?

No parece existir un vínculo directo, sea por la ubicación geográfica como por la proporción de ecuatorianos que en esas latitudes es marginal. Lo que si puede sobrevenir y eso va a depender del escalamiento y duración del conflicto, es el contagio de los efectos que acarrea en el resto del mundo que de alguna forma ponga en peligro inminente la estabilidad de las fuentes de trabajo de los migrantes y se vean compelidos a suspender o limitar sus envíos. ¿Será posible que ocurra? No es descartable pero por fortuna por el momento no se ve ese escenario.

4.- Durante el 2021, Guayas, Azuay, Pichincha y Cañar recibieron el 74,99% de ese dinero. ¿Cómo las remesas mueven la economía local?

Son un factor que genera actividades de diversa índole pues inyecta dinero que se convierte en una demanda por diversos productos y servicios. Mejora la capacidad de compra (gasto) de las familias recipientes de las remesas que sin duda han permitido el desarrollo comercial de los barrios en donde viven esos estratos sociales o con las actividades que les son cercanas.

El monto anual de remeses ha oscilado entre el 2.5% y el 3% del PIB. El 2021, llegó al 4%. Sólo piensen que la industria aporta el 10% al PIB.