Sebastián Borja Silva

‘Regreso a las Américas’

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Lunes 14 de septiembre 2020

El gobierno norteamericano ha anunciado, por medio de Mauricio Claver-Carone, asesor del presidente Trump y próximo presidente del Banco Interamericano de Desarrollo-BID-, su decisión de prontamente poner en marcha el plan denominado “Regreso a las Américas”. Esta iniciativa consiste en un conjunto de incentivos tributarios para que empresas multinacionales de capital estadounidense, que actualmente operan en Asia, retornen a los Estados Unidos y a América Latina y el Caribe.

La pandemia ha puesto de manifiesto la sensibilidad que tiene el comercio internacional ante este tipo de factores exógenos. Muchas empresas estadounidenses se vieron afectadas en su cadena de abastecimiento cuando China decidió cerrar sus fronteras por la crisis sanitaria, debido a que un gran número de estas, dependían principalmente de bienes provenientes de esa región del mundo. Por este motivo, existe un marcado interés corporativo de trasladar algunas de sus operaciones a América Latina, por su cercanía al mercado norteamericano, para minimizar futuros riesgos en sus operaciones.

Esta situación, además de la tensa relación comercial entre China y Estados Unidos, ha desencadenado en una gran oportunidad para los países latinoamericanos de captar importantes recursos provenientes de esta iniciativa. Se estima que las inversiones originadas por el plan “Regreso a las Américas” podrían oscilar entre 30 y 50 mil millones de dólares. Se calcula además que existen más de seis mil empresas de capital estadounidense, con activos mayores a 25 millones de dólares, que actualmente operan en Asia y que generan alrededor de 5 millones de puestos de trabajo.

Un reciente estudio de la unidad de inteligencia de The Economist, que analiza varios factores determinantes para facilitar inversiones, muestra, sin embargo, las deficiencias que muchos países de la región tienen actualmente para beneficiarse de manera efectiva de esta oportunidad. Lamentablemente, Ecuador ocupa una de las últimas posiciones debido principalmente a sus bajos índices en aspectos importantes, tales como el entorno político, mercado laboral y acceso a tecnología.

El plan “Regreso a las Américas” debe ser aprovechado por Ecuador. Este será uno de los objetivos primordiales de la nueva administración del BID para los próximos cinco años y contará con un amplio apoyo regional para alcanzar su éxito. Las alarmantes cifras de desempleo que agobian al país obligan a convertir la atracción de inversión extranjera en política prioritaria para la generación de nuevas plazas de trabajo. Los capitales no vienen por decreto ni buenas intenciones, lo hacen cuando existe un entorno de respeto a la ley y transparencia, un régimen laboral moderno, una agenda política medianamente previsible, y un desarrollo tecnológico acorde con los tiempos de la cuarta revolución industrial. ¿Será posible?