Washington Herrera

Fase 1 con EE.UU.

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Martes 15 de diciembre 2020

Lo que se haga para aumentar y diversificar las exportaciones debe ser apoyado por todos, para salir de la crisis y activar la economía. Tener como objetivo principal la apertura cierta y amplia del mercado de EE.UU. mediante un Tratado Comercial es acertado para no seguir exportando en condiciones menos favorables que los vecinos y solo con la ayuda del Sistema Generalizado de Preferencias Comerciales, que es un instrumento restrictivo y aleatorio, sino con uno jurídicamente exigible para ambas partes, a fin de conferir certidumbre y previsibilidad a importantes inversiones en el largo plazo, que pueden aprovechar las ventajas de la dolarización.

Pero no sabemos si el próximo gobierno demócrata de EE.UU. estará de acuerdo con estos compromisos firmados con el Gobierno del Ecuador que también está de salida, aunque estos asuntos se ven como una política de estado y la comercial la fija el Congreso de los EE.UU. Iniciar este camino con la Fase 1 de un Acuerdo es útil para limpiar el proceso de obstáculos, facilitar las exportaciones y las importaciones y bajar los costos del comercio internacional. Estos compromisos recíprocos deben acabar con las sobrefacturaciones y subfacturaciones en los intercambios que han propendido a prácticas corruptas, allá y acá.

Trabajar para que las pequeñas empresas puedan internacionalizarse es lo más importante ahora cuando algunas están quebrando. Prepararles para hacer consorcios de exportación que satisfagan las exigencias tecnológicas y sanitarias es algo básico para empresas ecuatorianas que han comenzado a vender a pesar de no contar todavía con el mercado abierto en EE.UU. en forma irrestricta. Hacer que el progreso tecnológico sea también progreso social es muy deseable y trascendente.

Obviamente los compromisos tienen que ser recíprocos de modo que EE.UU. y Ecuador eviten prácticas proteccionistas a través de medidas para- arancelarias. También las normas para ser amigables con la inversión deben ser justas, para no exigir garantías que un país pequeño no puede dar en un pacto en donde el poder de negociación es tan asimétrico.

El objetivo pragmático del Ecuador debe ser crear empleo formal a base de más producción y más comercio, para lo cual es hora de pensar en producir grandes cantidades de productos agroindustriales, aprovechando mejor - por ejemplo- el costoso trasvase de la Cuenca del Guayas que hoy está subutilizado, para no desaprovechar las ventajas como ocurre con el mercado de la Unión Europea que en un lapso de 4 años solo ha crecido en 11%.

Si esto sirve para progresar en los trámites digitalizados y preparar a nuestros pequeños productores, estaremos listos para negociar el acceso recíproco a los respectivos mercados, para lo cual el Ecuador debe estudiar a los compromisos que le va a exigir EE. UU. a la luz de los que se pactaron en el Tratado Comercial con México y Canadá. (Para esto, sí, es necesaria una consultoría con México).