La corrupción en seguros

“Vamos a liquidar Seguros Sucre, porque eso es un foco de corrupción, se lo tiene que cortar como un nudo gordiano, de un solo tajo (…)” . La expresión es de Guillermo Lasso, en el programa “El Café La Posta”, abril 29, 2021.

La leyenda recoge que Alejandro Magno (356 a.C.- 323 a.C.), muertos sus padres (336 a.C.), se convirtió en Rey de Macedonia, y ya ocupadas tierras helénicas y egipcias, decidió avanzar hacia Persia. Sus consejeros le dijeron que para conquistar el mundo debía desatar el nudo armado por Gordio, que fue Rey de Frigia –por eso, nudo gordiano- en culto a Zeus, imposible de desatar porque unía el yugo a su lanza y no era posible de hallar los extremos de los cabos para desatarlo, por lo que Alejandro Magno, proclamó “es lo mismo cortarlo, que desatarlo” y de un solo tajo lo cortó.

Alejandro Magno llegó a ser el mayor conquistador de a.C.

No son pocos los nudos gordianos que pueden convertirse en un “detente” para los gobernantes; y, en la mayoría de los casos, hay intereses para que éstos se mantengan.

Guillermo Lasso ha sido enfático en expresar que, sin debilidad, cortará los nudos gordianos que aparezcan como tales. Esto es, no será un Presidente que no asuma definiciones.

Los seguros públicos, entre los que están los de defensa nacional y los de Petroecuador, de muy elevadas primas, desde el correato – y continuando en el gobierno de Moreno – se canalizaron por Seguros Sucre, siendo los principales ilícitos – en cuanto a estos negocios – los vinculados a los reaseguros.

Las magnitudes de la cobertura de los citados seguros llevaba a que los reaseguros debían ser de magnitudes que no dejen riesgos que la compañía nacional no pueda atender, por lo que habiendo varias vías para los reaseguros, en los hechos se preferían las vías corruptas que hacían partícipes de porcentajes y/o beneficios ilícitos a quienes actuaban por la compañía y por las entidades que requerían los seguros.

Repartir es la fórmula de la pillería.

Esto ha sido la práctica de los que han venido decidiendo, en las contrataciones de los seguros públicos y en las extensiones a dedo.

En el caso de Petroecuador, el “dedazo” fue dominante, bajo formas de extensiones, van dieciocho –las últimas, bajo presión de una persona cercana al Presidente Lenin Moreno, han sido cuestionadas en su legalidad-.

Siempre se dieron artes para tumbar los procesos licitatorios, que habrían permitido la transparencia en la competencia, siete desde el 2016. Cada extensión a dedo llevaba a la “negociación” de reaseguros.

Son varias las investigaciones seguidas en Estados Unidos, por la corrupción de los seguros en el Ecuador.

Al interior del Ecuador, se ha cumplido la aberración de que “quien tiene padrino/madrina se bautiza”.