Sebastián Mantilla

¿Un nuevo giro a la izquierda?

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Miércoles 04 de noviembre 2020

El candidato del Movimiento al Socialismo (MAS), Luis Arce, triunfó en primera vuelta el pasado 18 de octubre en los comicios presidenciales con el 55,1% de los votos. Lo hizo con una holgada diferencia de 26,3% sobre Carlos Meza. Esta victoria del MAS en Bolivia ha sido vista como un nuevo giro a la izquierda a nivel regional. ¿Es esto así?

En el caso de Bolivia hay que tomar en cuenta que luego del fraude electoral, promovido en noviembre del 2019 por el ex presidente Evo Morales, se desataron duras protestas. Este tuvo que renunciar y buscó posteriormente asilo en Argentina. Mientras tanto, asumió el poder la congresista Jeanine Áñez con la finalidad de calmar los ánimos, estabilizar el país y garantizar la realización de nuevas elecciones. El gobierno Áñez cumplió con esta tarea. Al no haber sido electa en las urnas y ser interina, el mencionado “giro a la izquierda” no va.

La intensidad de las protestas tras el intento de fraude por parte de Morales dieron la impresión de que el MAS y la izquierda bolivariana habían perdido importantes apoyos. No obstante, la persecución judicial que dio lugar Áñez y la victimización de Morales sirvieron más bien para fortalecer al MAS y, de este modo, dominar el escenario electoral.

De este modo, el MAS y Morales siguen vigentes. Aunque ahora Arce simule tomar distancia de Morales, su triunfo no hubiese sido posible sin el apoyo del líder cocalero. Entonces, no es que en Bolivia ha habido un giro hacia la izquierda sino que se ha consolidado el cauce y tendencia que ya existía antes.

Otro factor que hay que tomar en cuenta, el cual podría extrapolarse a otros países de la región como Ecuador, es que la oposición sigue siendo demasiado débil, con escasa capacidad de propuesta, convocatoria y liderazgo. No han podido descifrar lo que piensa y requiere la mayor parte del electorado, así como articular esas necesidades en una propuesta sólida de gobierno.

Considero entonces que hablar de un nuevo giro a la izquierda en la región es desacertado. Es, más bien, un argumento muy forzado de ciertos sectores interesados de la izquierda populista latinoamericana para volver nuevamente al poder. Si vemos los resultados de las últimas elecciones en Uruguay, esto es evidencia de un giro a la derecha de los gobiernos de la región.

El triunfo en el plebiscito del “Apruebo” en Chile, es decir, de una reforma constitucional tampoco puede ser considerado como una victoria de la izquierda. Los factores que motivaron las protestas en octubre del 2019 y que han pesado en este plebiscito convocan a amplios sectores de la sociedad. Sectores que no pueden encasillarse en una determinada postura ideológica.

Lo que sí llama la atención es el afianzamiento en la región de una cultura política que no privilegia el respecto de las normas y la vigencia del sistema democrático. Morales irrespetó la ley al presentarse por tercera vez e hizo fraude electoral. Sin embargo, eso no pesó en el electorado.