La ‘Carita de Dios’ está manchada

La Muy Noble e Hidalga ciudad de San Francisco de Quito, Carita de Dios, Luz de América, germen de rebeldía, cuyos valientes defensores prefirieron incinerarla antes que verla sometida a la ambición ilimitada de los conquistadores; altiva en su inconformidad con mitas, esclavitud y obrajes; escenario orgulloso de revoluciones en contra de los impuestos de las alcabalas y de los estancos, que empobrecían a los nativos y fortalecían a la corona allende el mar; y de manifestaciones masivas que sirvieron para expulsar a gobernantes corruptos, es la capital que ha sido dirigida por alcaldes que la han honrado y se han honrado de servirla: Andrade Marín, Durán Ballén, Paz, Sevilla, Mahuad, Moncayo, Vallejo, entre otros personajes de fuste.

Hoy se encuentra ofendida, lastimada, deshonrada por la presencia de una primera autoridad municipal que se siente halagada por llevar un grillete electrónico como medio cautelar antes de que culmine el proceso judicial al que está sometido por una supuesta importación fraudulenta de 100 000 pruebas a un costo de USD 4,2 millones, para diagnóstico de SARS covid 19.

Para vergüenza del Concejo Municipal, de sus concejales y de esta ciudad, Patrimonio de la Humanidad, los chats encontrados en el teléfono celular de su hijo, permiten entrever la existencia de una administración municipal corrupta y paralela en la que intervienen familiares y políticos allegados, quienes, en conjunto, harían nominaciones y supresiones de empleados, compras de bienes, de terrenos y contrataciones varias poniendo de por medio al municipio.

La ciudadanía no ha olvidado el mutis que mantuvo el Alcalde, en las protestas de octubre del 2019, cuando esa simbiosis de campesinos politizados con partidarios de la Revolución Ciudadana, crearon el caos en un esfuerzo fallido por destituir al presidente Moreno. Y qué decir de la falta de acción frente a los problemas de la ciudad.

La justicia debe acelerar procesos, la ciudadanía, respaldar a la Fiscal General y exigir, con la fusión de toda la fuerza social: sindicatos, federaciones, asociaciones, cámaras, importadores, exportadores, académicos y pueblo en general, el reemplazo del alcalde por parte del Concejo Municipal, y exhortar a los concejales de la mayoría política para que no socapen la corrupción, que evolucionen y se conviertan en un movimiento político respetable que vele, a futuro, por un Ecuador que supere esta prolongada crisis de honorabilidad y devuelva la dignidad a nuestra amada ciudad.